Una tesina de Farmacia mezcla dos mundos de fuentes que se citan distinto: la literatura científica sobre el fármaco o el fenómeno que estudiás, y la normativa regulatoria que rige cómo se produce, se controla y se dispensa ese fármaco en Argentina. Confundir un tipo de fuente con el otro es un error que un jurado de Farmacia marca con frecuencia en el capítulo de referencias. Esta guía repasa dónde buscar cada tipo de fuente y cómo se cita en APA 7, incluidos los casos que no aparecen en ningún manual general de citación porque son específicos del campo.
Bases de datos de literatura científica
| Base | Qué cubre | Acceso |
|---|---|---|
| PubMed | Literatura biomédica y farmacológica internacional, una de las más completas para ensayos clínicos y farmacología | Gratuito |
| SciELO | Revistas científicas latinoamericanas de acceso abierto, incluidas varias argentinas | Gratuito |
| LILACS | Literatura de ciencias de la salud de América Latina y el Caribe, buena para antecedentes regionales | Gratuito |
| Google Scholar | Búsqueda amplia, útil como punto de partida, pero conviene después ir a la fuente original en una base especializada | Gratuito |
Cada artículo que releves en cualquiera de estas bases se cita en APA 7 como artículo de revista científica, con DOI cuando la revista lo asigna. Esta guía cubre todos los casos: con DOI, sin DOI, en prensa, de SciELO o Redalyc, con uno o con veintiún autores.
Fuentes normativas y regulatorias argentinas

Acá es donde una tesina de Farmacia se distingue de una de Medicina o Enfermería: buena parte de la fundamentación no viene de artículos científicos sino de normativa. La Farmacopea Argentina, las disposiciones de la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) que regulan el registro, el control de calidad y la farmacovigilancia de un medicamento, y los vademécum de uso profesional son fuentes normativas y técnicas, no artículos académicos. Se citan como informe técnico u organismo gubernamental, con el nombre completo de la disposición o resolución y el año, nunca como si un organismo fuera un autor individual con nombre y apellido.
Cómo se cita una disposición de la ANMAT en APA 7
La estructura general es: nombre del organismo (autor), año entre paréntesis, título completo de la disposición o resolución en cursiva, y la fuente donde está publicada (el Boletín Oficial o el sitio de la ANMAT), con la URL si se consultó online. No inventes el número de una disposición que no leíste: si necesitás citar una norma específica sobre un medicamento, abrí el texto completo antes de escribirla, porque los números de disposición y las fechas de vigencia cambian con frecuencia y un error acá es fácil de detectar para un jurado que conoce la normativa. Si no encontrás el texto completo de una disposición específica y solo tenés una referencia indirecta a ella (por ejemplo, mencionada en un artículo o en una noticia), es preferible citar esa fuente secundaria explícitamente como tal —”citado en”— antes que presentar la norma como si la hubieras leído en su fuente original.
Datos de laboratorio como fuente primaria propia
Si tu tesina incluye trabajo experimental —ensayos de estabilidad, control de calidad de una formulación, determinaciones analíticas—, los datos que generás vos en el laboratorio no se citan como si fueran de otro autor: son tu propia fuente primaria, y lo que sí necesitás documentar con rigor es el procedimiento exacto con el que los obtuviste, para que sean reproducibles. La forma en que se registran, se manejan las réplicas y se decide qué dato es un valor atípico legítimo versus un error de manipulación es un tema aparte, con sus propias reglas de integridad; esta guía repasa cuaderno de laboratorio, réplicas, outliers y dónde empieza la manipulación de datos.
Vademécum y prospectos: cómo se citan
Un vademécum de uso profesional (impreso o digital) se cita como libro de referencia o, si es una base online que se actualiza, como página web con fecha de consulta —porque el contenido puede cambiar entre una consulta y otra—. Un prospecto de un medicamento específico se cita de forma similar, identificando al laboratorio fabricante como autor institucional y la fecha de la versión del prospecto que consultaste, no la fecha en que escribís la tesina.
Dónde buscar cada tipo de fuente
- Ensayos clínicos y farmacología: PubMed, con filtros por tipo de estudio (ensayo clínico aleatorizado, revisión sistemática).
- Antecedentes regionales: SciELO y LILACS, buscando en español y portugués además de inglés.
- Normativa de registro y control: el sitio de la ANMAT, sección de disposiciones y boletines.
- Estándares de calidad: la Farmacopea Argentina vigente, disponible a través de la ANMAT.
- Interacciones y uso clínico: vademécum de uso profesional actualizado, citando la fecha de consulta.
- Toxicología y farmacovigilancia: los reportes de farmacovigilancia de la ANMAT y, cuando corresponda, la literatura internacional específica sobre eventos adversos del fármaco estudiado.
Ninguna de estas fuentes reemplaza a las demás: la literatura científica te da el fundamento teórico y los antecedentes empíricos, la normativa te da el marco legal y de calidad dentro del cual tiene que moverse cualquier propuesta o análisis, y los datos propios (si tu tesina los genera) son la evidencia específica de tu trabajo. Un marco teórico de Farmacia que solo cita literatura científica, sin mencionar el marco regulatorio argentino cuando el tema lo amerita, suele recibir la observación de estar “descontextualizado” del sistema sanitario real.
Cómo se cita la Farmacopea Argentina

La Farmacopea Argentina es el compendio oficial de estándares de calidad, pureza e identidad de los medicamentos que se comercializan en el país, y suele citarse en tesinas de Farmacia que trabajan con control de calidad, formulación o análisis de medicamentos. Se cita como informe u obra de referencia institucional, con la ANMAT (o el organismo que corresponda según la edición vigente) como autor, el año de la edición consultada y, si corresponde, el volumen o el suplemento específico. Es importante citar la edición vigente al momento de tu trabajo, no una edición anterior que puede haber cambiado los estándares para el fármaco que estás analizando.
Bases de datos internacionales de medicamentos
Además de las bases de literatura científica, existen bases especializadas en información farmacológica —interacciones, mecanismos de acción, propiedades fisicoquímicas— que muchas cátedras de Farmacia recomiendan para profundizar el marco teórico de una tesina. Estas bases se citan como página web o como base de datos con fecha de consulta, igual que un vademécum digital, porque su contenido se actualiza. Antes de citar un dato puntual de una de estas bases (una dosis, una interacción específica), conviene contrastarlo con al menos una segunda fuente, ya que estas bases agregan información de múltiples orígenes y ocasionalmente contienen datos desactualizados para el registro argentino específico. Esta doble verificación no es un exceso de rigor: es exactamente lo que distingue un dato bien fundamentado de uno que un jurado va a cuestionar apenas lo lea, sobre todo si la cifra que citás no coincide con la que figura en el prospecto local del medicamento.
Un error frecuente: mezclar el registro argentino con el de otro país
Un medicamento puede estar aprobado, con indicaciones y dosis distintas, en Argentina y en otro país. Citar una ficha técnica de la FDA (Estados Unidos) o de la EMA (Europa) como si describiera la situación regulatoria argentina es un error que un jurado de Farmacia detecta de inmediato. Si tu tesina compara regulaciones de distintos países, eso tiene que quedar explícito desde el planteamiento del problema, no descubrirse recién en las referencias. Este error aparece seguido cuando el estudiante busca información en inglés porque hay más disponible, y sin darse cuenta traslada datos de dosis o indicaciones aprobadas que corresponden a otro sistema regulatorio, distinto del que rige en Argentina para ese mismo principio activo.
Cómo organizar la bibliografía cuando mezclás tantos tipos de fuente
Con artículos científicos, normativa, vademécum y datos propios de laboratorio conviviendo en una misma tesina, conviene llevar un registro ordenado desde el principio —una planilla con columnas para tipo de fuente, autor u organismo, año, y dónde se consultó— en vez de intentar reconstruir todo al final. Esta guía general de cómo citar en APA 7 cubre la lógica de cita parentética, narrativa y fuentes secundarias que aplica a todos estos tipos por igual.
Un hábito simple que ahorra horas al final: cada vez que abrís una fuente nueva —ya sea un artículo, una disposición o una página del vademécum—, anotá inmediatamente los datos completos de la referencia en tu planilla, aunque todavía no sepas si la vas a usar. Reconstruir la referencia completa de una fuente que leíste hace tres meses, cuando ya no tenés la pestaña abierta ni el recuerdo exacto de dónde la encontraste, es una de las tareas más tediosas de la etapa final de cualquier tesina, y en Farmacia se multiplica por la cantidad de tipos de fuente distintos que hay que manejar.
Cuántas fuentes necesita una tesina de Farmacia
No hay un número mágico, y si tu facultad fija un mínimo, ese es el dato que manda. Como orientación general, una tesina de grado con marco teórico bien desarrollado suele manejar varias decenas de referencias, repartidas entre literatura científica (la mayoría), normativa regulatoria (algunas, según cuánto peso tenga el marco legal en tu tema) y fuentes técnicas como la Farmacopea o los vademécum (las menos, pero puntuales). Un jurado nota tanto la escasez de fuentes como la acumulación indiscriminada de referencias que no se usan realmente en el cuerpo del texto: cada fuente de la lista final tiene que aparecer citada al menos una vez en el desarrollo.
Si tu tesina también usa datos clínicos de pacientes
Algunas tesinas de Farmacia, sobre todo en farmacia clínica o seguimiento farmacoterapéutico, trabajan con datos de pacientes reales, lo que suma otra capa de cuidado: anonimización, consentimiento informado y comité de ética, con sus propias reglas si además pensás usar herramientas de IA para el análisis. Esta guía sobre el uso de IA con datos clínicos, pensada originalmente para Medicina, aplica exactamente igual a una tesina de Farmacia con componente clínico.
Y si tu tesina no es experimental
No todas las tesinas de Farmacia incluyen trabajo de laboratorio: muchas son de revisión bibliográfica, de análisis de la normativa vigente sobre una categoría de medicamentos, o de relevamiento del uso de un fármaco en una población específica. En esos casos, todo el peso de la tesina recae en la calidad de las fuentes bibliográficas y normativas que uses, sin el componente de datos propios de laboratorio. La misma lógica de armado que se ve en este modelo de anteproyecto de Psicología —problema, marco teórico bien fundamentado, metodología coherente— aplica igual, con las fuentes específicas de tu propio campo. Y si tu tesina necesita, además, una matriz que conecte problema, objetivos y variables antes de meterte de lleno en el trabajo de campo o de laboratorio, este ejemplo aplicado a Ingeniería en Sistemas sigue la misma lógica de coherencia interna, aunque el campo sea distinto.
