Estás leyendo un manual de metodología y aparece una definición perfecta para tu marco teórico. El problema es que el manual no la escribió: la está citando de otro autor, uno de 1979, en francés, cuyo libro no conseguís por ningún lado. Y ahora tenés la duda: ¿cito al autor original, que no leí, o al manual, que sí?
APA 7 tiene una respuesta clara y una parte contraintuitiva que casi todo el mundo escribe mal. Va la regla completa.
La regla, en el texto y en la lista

Llamemos obra primaria a la que contiene la idea original y obra secundaria a la que vos tenés en la mano y que la cita.
En el texto, se nombran las dos:
El capital cultural opera como un principio de diferenciación que se hereda antes de que se elija (Bourdieu, 1979, como se citó en Sautu, 2005).
En la lista de referencias, va solamente Sautu:
Sautu, R. (2005). Todo es teoría: objetivos y métodos de investigación. Lumiere.
Bourdieu no aparece. Ese es el punto que sorprende y que hay que sostener aunque parezca incompleto: la lista de referencias es el registro de lo que consultaste, y vos no consultaste a Bourdieu.
La fórmula en castellano es «como se citó en». También se acepta «citado en», que es más breve y muy usada en las cátedras argentinas. Elegí una y usala igual en todo el trabajo.
Por qué la original no va en la lista
La razón es de responsabilidad, no de burocracia. Una referencia en la lista es una afirmación implícita: consulté esta obra y verifiqué lo que digo de ella. Si incluyeras a Bourdieu sin haberlo leído, estarías afirmando algo falso, y además cargarías con un riesgo real: si Sautu lo parafraseó con matices, o lo citó de una edición distinta, o directamente se equivocó, el error pasa a ser tuyo sin que puedas detectarlo.
La fórmula «como se citó en» reparte la responsabilidad correctamente. Le dice al lector: esta idea es de Bourdieu, pero yo la conozco a través de Sautu, y esta es la cadena que podés recorrer para verificarla. Es transparencia, y por eso el jurado lo valora cuando está bien hecho — y lo marca cuando la cadena está oculta.
Hay una consecuencia práctica derivada: en el año que declarás como fecha del trabajo original no podés inventar. Si Sautu no dice de qué año es el texto de Bourdieu, no lo pongas: escribí «(Bourdieu, s.f., como se citó en Sautu, 2005)» o directamente «Bourdieu (como se citó en Sautu, 2005)».
Variantes: narrativa, con página, sin año
| Situación | Cómo se escribe |
|---|---|
| Parentética (la forma base) | …se hereda antes de que se elija (Bourdieu, 1979, como se citó en Sautu, 2005). |
| Narrativa (el autor va en la oración) | Bourdieu (1979, como se citó en Sautu, 2005) sostiene que el capital cultural… |
| Cita textual | «el capital cultural se hereda antes de que se elija» (Bourdieu, 1979, como se citó en Sautu, 2005, p. 87). La página es la de Sautu, que es el libro que tenés. |
| Sin año del original | (Bourdieu, s.f., como se citó en Sautu, 2005) — o se omite el año: (Bourdieu, como se citó en Sautu, 2005). |
| Instrumento o escala | Se utilizó la escala desarrollada por Rosenberg (1965, como se citó en Góngora y Casullo, 2009). |
| Dato estadístico | Preferible evitarlo: para cifras oficiales conviene ir siempre a la fuente primaria, que suele estar disponible. |
El detalle de la página es el que más se equivoca. La página que ponés es la de la obra que tenés en la mano, porque es la que el lector puede abrir para verificar. Poner la página del original —que no viste— es afirmar algo que no podés sostener.
Cuándo se justifica y cuándo no
APA 7 es explícito en que la cita secundaria debe usarse con moderación. Estos son los casos aceptados sin discusión:
- El original está agotado o es inhallable. Textos antiguos, ediciones no reeditadas, materiales de circulación restringida.
- Está en un idioma que no leés. Si la obra está en alemán o en ruso y no manejás el idioma, la cita secundaria es la salida honesta.
- Es una comunicación no recuperable. Una conferencia sin actas, un documento interno citado por otro autor.
- Estás reconstruyendo una discusión, no fundamentando un argumento propio. Cuando mostrás cómo un autor leyó a otro, la cadena es el objeto mismo.
Y los casos donde el jurado te lo va a marcar:
- El original está a un clic. Si el artículo tiene DOI y está en acceso abierto, no hay excusa. Se nota, además: es fácil de verificar.
- Es un autor central de tu marco teórico. No podés construir el marco teórico de una tesina sobre citas de segunda mano de tu autor principal. A los autores que sostienen tu argumento hay que leerlos.
- Aparece diez veces. Dos o tres citas secundarias en una tesina son normales; una docena indica que el marco teórico se armó con manuales y no con fuentes.
La regla práctica: la cita secundaria es aceptable para una idea de apoyo, no para el núcleo de tu argumento.
Cómo buscar el original antes de resignarte

Vale la pena intentarlo, porque conseguirlo mejora la cita y a veces te muestra que el matiz importaba:
- Buscá la referencia completa en la bibliografía del texto secundario. Ahí está el dato exacto: título, año, editorial, a veces el DOI.
- Probá con el DOI o el título entre comillas en las bases académicas. Muchos clásicos tienen ediciones digitalizadas o traducciones disponibles.
- Consultá el catálogo colectivo de las bibliotecas universitarias argentinas para ver qué institución tiene el libro; si no está en la tuya, existe el préstamo interbibliotecario.
- Buscá una traducción al castellano. Muchos clásicos de ciencias sociales tienen edición en español de editoriales de la región, a veces disponibles en repositorios institucionales.
- Si es un artículo, escribile al autor. Funciona más seguido de lo que se cree.
El procedimiento completo de búsqueda, con las bases argentinas que podés usar gratis, está en búsqueda bibliográfica: cadenas booleanas y bases argentinas.
Si finalmente conseguís el original: citalo directamente, sin el «como se citó en», y agregalo a la lista de referencias. Y verificá que la idea dice lo que el texto secundario decía que decía — no siempre coincide, y ese hallazgo puede ser material para tu discusión.
Los cinco errores que se marcan

- Poner las dos obras en la lista de referencias. El más común, y viene de una intuición razonable pero equivocada: «si lo nombré, tiene que estar». No. Solo va la que leíste.
- Citar solo al autor original. Es directamente incorrecto: estás afirmando que consultaste una obra que no consultaste. Además, si la referencia está mal transcripta, el error queda a tu nombre.
- Poner la página del original. La página es la de tu fuente.
- Usarlo con el autor principal del marco teórico. No es un error de formato sino de trabajo: hay que leer a los autores que sostienen tu argumento.
- Inventar el año del original. Si tu fuente no lo dice, no lo pongas. «s.f.» o directamente sin año.
Y una advertencia de integridad que se volvió relevante en 2026: si le pedís a una herramienta de IA una cita de un autor clásico, puede devolverte una referencia con año y página inventados, con apariencia perfectamente verosímil. Toda referencia hay que verificarla en el original antes de que entre a la bibliografía; el criterio general está en plagio en la tesina: qué dice la ley argentina y el formato del resto de los casos, en cómo citar un libro en APA y citas y bibliografía en APA 7 desde Word.
Las citas ordenadas desde el principio
Los desajustes entre lo citado en el texto y lo listado en la bibliografía son uno de los motivos de devolución más frecuentes, y las citas secundarias son donde más se producen. Tesify te arma la tesina capítulo por capítulo y mantiene la bibliografía en APA 7 mientras escribís, así el desajuste se ve antes de la entrega.
Preguntas frecuentes
¿En serio la obra original no va en la bibliografía?
Así es en APA 7, y es la parte que más resistencia genera. La lógica es que la lista de referencias documenta las obras que consultaste y que el lector puede rastrear a partir de tu trabajo; la obra original es rastreable a través de la secundaria, que sí está listada. Si tu cátedra tiene un instructivo propio que pide incluir ambas, seguí el instructivo: prevalece sobre la norma general. Lo que no se puede es mezclar criterios dentro del mismo trabajo.
¿Cuántas citas secundarias puedo tener en una tesina?
No hay un número normado, pero dos o tres en toda la tesina pasan sin comentario y una docena empieza a sugerir que el marco teórico se construyó sobre manuales. El criterio no es cuantitativo sino de peso: ninguna idea central de tu argumento debería descansar en una cita de segunda mano. Si notás que tu autor más importante aparece siempre con «como se citó en», ahí hay una lectura pendiente.
¿Se dice «como se citó en» o «citado en»?
Las dos formas circulan y ambas son aceptadas en el ámbito académico argentino. «Como se citó en» es la traducción literal del as cited in del manual y la que aparece en la mayoría de las guías institucionales; «citado en» es más breve y muy común en las cátedras. Lo importante es la consistencia: elegí una y usala en las cincuenta citas del trabajo, no alternes.
¿Qué hago si el texto secundario cita mal al original?
Si lo detectaste es porque conseguiste el original, así que la solución es directa: citá el original y sacá la cita secundaria. Además tenés un hallazgo aprovechable — señalar en una nota que una lectura ampliamente difundida distorsiona la formulación original es exactamente el tipo de precisión que distingue un buen marco teórico. Si no pudiste acceder al original, no podés saber si hay error y la cita secundaria es la única opción honesta.
¿Cómo lo cargo en Zotero o Mendeley?
Cargás únicamente la obra secundaria, que es la que va en la lista de referencias. La mención del autor original se agrega a mano en el campo de sufijo o prefijo de la cita, según el gestor: en Zotero, al insertar la cita, el campo «Sufijo» acepta el texto «, como se citó en» reordenado según necesites. Es una de las pocas situaciones donde hay que intervenir manualmente sobre lo que genera el gestor, y conviene revisarla al final.
¿Vale lo mismo para una tabla o figura tomada de otra fuente?
No exactamente. Para tablas y figuras reproducidas o adaptadas, APA 7 pide una nota al pie del elemento con la atribución completa, y ahí sí conviene rastrear el origen real de los datos. Si la tabla que querés usar aparece en un manual pero los datos son de un organismo oficial, lo correcto es ir a la fuente oficial, citarla directamente y armar tu propia tabla. Además, reproducir un elemento gráfico ajeno tiene una dimensión de derechos que va más allá de la cita.
