El estilo de una tesina de Derecho no es el mismo que el de una tesina de Psicología o de Administración, aunque las dos se escriban en el mismo procesador de texto y puedan seguir una norma general de citación como APA 7. Derecho tiene su propio registro: tiempos verbales que cambian según estés describiendo la ley o argumentando, terminología latina que hay que usar con precisión, y una forma específica de citar normas, fallos y doctrina que APA 7 sola no resuelve del todo.
Esta guía repasa las convenciones de redacción propias de una tesina de Derecho argentina: tiempo verbal y voz, terminología técnica y latinismos, cómo se citan normas, tratados y jurisprudencia, y qué errores de estilo marca un jurado de esta carrera con más frecuencia que en otras.
Tiempo verbal y voz: cuándo se describe y cuándo se argumenta
La convención más útil para no perderte en el tiempo verbal de tu tesina es distinguir dos modos de escritura que se alternan constantemente en un texto jurídico:
- Modo descriptivo-normativo (qué dice la ley, qué establece un fallo): se escribe en presente. «El artículo establece que…», «La Corte sostiene que…», aunque la norma tenga años de vigencia o el fallo sea de hace una década: el presente comunica que la norma o el criterio siguen rigiendo hoy.
- Modo narrativo-argumentativo (lo que vos hiciste en tu investigación, tu propio razonamiento): se escribe en la persona y el tiempo que defina tu cátedra —primera persona en pasado («analicé», «sostengo») o impersonal («se analiza», «se sostiene»)—, pero siempre de forma consistente en todo el trabajo.
El error más frecuente es narrar el contenido de una norma vigente en pasado, como si ya no rigiera: «La ley establecía que…» cuando la norma sigue en vigor. Si dejó de regir, ahí sí corresponde el pasado, y conviene aclarar explícitamente el motivo (derogación, modificación) para que no se lea como un error de tipeo.
Un ejemplo del mismo párrafo mal y bien resuelto ilustra la diferencia: «El Código Civil y Comercial regulaba la responsabilidad parental en sus artículos 638 a 704, y estableció el cuidado compartido como primera alternativa» mezcla, sin necesidad, el pasado con una norma que sigue vigente. La versión corregida: «El Código Civil y Comercial regula la responsabilidad parental en sus artículos 638 a 704 y establece, como primera alternativa, el cuidado personal compartido del hijo (art. 651) (modo normativo, presente). Para este trabajo, analicé cómo se aplicó ese criterio en un conjunto de resoluciones judiciales entre 2020 y 2024 (modo narrativo, pasado)» separa con claridad ambos planos sin necesidad de un párrafo aparte.
Terminología técnica: usar el término correcto, no el que suena mejor
El vocabulario jurídico argentino tiene distinciones que un jurado nota de inmediato cuando se usan mal, porque no son sinónimos aunque el lenguaje cotidiano los trate como si lo fueran:
- «Ley» vs. «norma» vs. «reglamento»: una ley es sancionada por el Congreso; un reglamento, por el Poder Ejecutivo; «norma» es el término genérico que engloba a ambos y a otras fuentes. Usar «ley» para referirte a un decreto reglamentario es un error de precisión, no una licencia de estilo.
- «Fallo» vs. «sentencia» vs. «jurisprudencia»: un fallo o una sentencia es la decisión de un tribunal en un caso concreto; jurisprudencia es el conjunto de criterios que resulta de varios fallos reiterados en el mismo sentido. Citar «la jurisprudencia» cuando en realidad tenés un único fallo aislado sobredimensiona tu evidencia.
- «Doctrina» vs. «legislación» vs. «jurisprudencia»: son las tres fuentes que tu marco teórico probablemente va a citar, y conviene nombrarlas por separado, no mezclarlas bajo «la bibliografía» o «las fuentes» sin distinción.
- Latinismos de uso corriente como ratio decidendi, obiter dictum, in dubio pro reo, pacta sunt servanda: se escriben en cursiva, se usan solo cuando corresponden exactamente al concepto (no como adorno) y, la primera vez que aparecen, conviene traducir o explicar brevemente su sentido para un lector que no domine latín jurídico.

Cómo se citan normas, tratados y jurisprudencia (lo que APA 7 sola no resuelve)
APA 7 tiene un formato general para leyes y casos judiciales, pero en la práctica de las facultades argentinas conviven ese formato con convenciones propias de la disciplina jurídica. Lo importante es ser consistente con lo que tu cátedra pide, y saber qué información no puede faltar en cada tipo de cita:
- Una ley: número, nombre si lo tiene, y fecha de sanción o de publicación en el Boletín Oficial. Ejemplo de referencia: Ley N.º [número], [nombre si corresponde] ([año]). Nunca cites «la ley de [tema]» sin el número: para un jurado de Derecho, esa omisión equivale a no citar la fuente.
- Un fallo: tribunal que lo dictó, carátula del caso (o una versión anonimizada si el reglamento de tu facultad lo exige), fecha de la sentencia y, si corresponde, el repertorio o la base de datos donde lo consultaste (por ejemplo, el sistema de jurisprudencia de la Corte Suprema o el de tu provincia).
- Un tratado internacional: nombre completo del tratado, año de adopción, y —cuando sea relevante para tu argumento— la ley argentina que lo aprobó y su jerarquía constitucional si la tiene (varios tratados de derechos humanos tienen jerarquía constitucional expresa según el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional; verificá caso por caso cuáles).
- Doctrina (libros, artículos): autor, año, título, editorial —el formato APA 7 estándar funciona bien acá, porque no tiene la especificidad normativa que sí exigen la ley, el tratado y el fallo—.
Un criterio que ahorra devoluciones: cada vez que cites una norma, un tratado o un fallo, anotá en tu propio archivo de trabajo la fecha en la que verificaste que seguía vigente, porque vas a necesitar volver a chequearlo antes de la entrega final —el capítulo sobre errores metodológicos frecuentes en una tesina de Derecho desarrolla en detalle por qué citar una norma o un fallo sin vigencia es uno de los errores que más devoluciones genera.
Puntuación y convenciones propias del texto jurídico
- Números de artículos: se escriben con la abreviatura «art.» seguida del número («art. 14»), y en plural «arts.» cuando son varios («arts. 14 y 15»). Mantené la misma convención en todo el trabajo.
- Comillas para citas textuales de una norma o un fallo: usá el mismo estilo tipográfico de comillas en todo el documento («comillas angulares» o “comillas inglesas”, según lo que pida tu facultad), y nunca parafrasees dentro de comillas: si cambiaste una sola palabra del texto original, ya no es una cita textual.
- Mayúsculas en instituciones y poderes del Estado: «el Congreso», «la Corte Suprema de Justicia de la Nación», «el Poder Ejecutivo» llevan mayúscula inicial cuando se refieren a la institución específica, no cuando se usan en sentido genérico («un congreso de derecho comparado»).
- Tablas y figuras: son menos frecuentes que en una tesina de ciencias sociales cuantitativas, pero cuando tu tesina compara normativas (por ejemplo, un cuadro de derecho comparado entre dos países) o sistematiza jurisprudencia, una tabla bien rotulada («Tabla 1. Criterios jurisprudenciales sobre X, 2018-2024») comunica mucho mejor que un párrafo que enumera fallo tras fallo en prosa corrida. Para el resto de la estructura del trabajo —dónde va cada tabla, cada capítulo y cada sección—, la referencia general está en las partes de una tesis.

Qué espera un jurado de Derecho al leer tu redacción
Más allá de la corrección gramatical general —que aplica a cualquier tesina, desarrollada con ejemplos concretos en la guía general sobre errores de redacción académica—, un jurado de Derecho presta especial atención a estos puntos de estilo específicos de la disciplina:
- Que el vocabulario técnico se use con precisión, no como sinónimo intercambiable de un término más informal.
- Que cada afirmación normativa esté anclada en una cita concreta (artículo, fallo, autor), no en una generalización sin fuente («la ley dice» sin especificar cuál).
- Que la argumentación propia se distinga con claridad de la descripción normativa, con marcadores textuales explícitos («este trabajo sostiene que…», «frente a esta discusión doctrinaria…»).
- Que el registro sea uniforme: ni demasiado coloquial (evitar expresiones del lenguaje cotidiano donde corresponde un término técnico) ni sobrecargado de latinismos que no aportan precisión y solo buscan sonar más académicos.
Errores frecuentes de estilo en tesinas de Derecho
- Usar «jurisprudencia» para un solo fallo. Un caso aislado es un precedente o un fallo; «jurisprudencia» implica reiteración de criterio.
- Mezclar el presente normativo con el pasado narrativo sin criterio. Cambiar de tiempo verbal a mitad de párrafo sin que haya un motivo (como una norma derogada) confunde al lector sobre qué está vigente.
- Abusar de latinismos como ornamento. Cada expresión en latín tiene que aportar precisión conceptual; usarla porque «suena más jurídico» sin necesitar exactamente ese concepto resta claridad.
- Citar una norma sin número. «La ley de protección de datos» en lugar de «la Ley N.º 25.326» es una omisión que en Derecho pesa más que en otras disciplinas, porque el número es parte de la identidad de la fuente.
- No traducir o explicar un latinismo la primera vez que aparece. Asumir que el lector conoce todo el vocabulario técnico latino desde la primera página dificulta la lectura sin necesidad.
- Citar un tratado internacional sin precisar su jerarquía. No todos los tratados tienen jerarquía constitucional en Argentina; afirmar que uno la tiene sin verificarlo es un error de precisión que un jurado de Derecho Constitucional detecta de inmediato.
Checklist antes de entregar tu tesina de Derecho
- ¿Usás el presente para describir normas y criterios vigentes, y el pasado solo cuando corresponde (norma derogada, fallo revocado)?
- ¿Distinguís con precisión «ley», «norma» y «reglamento», y «fallo», «sentencia» y «jurisprudencia»?
- ¿Cada norma que citás incluye su número, y cada fallo incluye tribunal, carátula y fecha?
- ¿Verificaste la jerarquía normativa de cualquier tratado internacional que citás?
- ¿Usás cursiva para los latinismos y explicás su sentido la primera vez que aparecen?
- ¿Mantenés un único estilo de comillas y una única convención para abreviar «artículo» en todo el documento?
- ¿Tu registro es consistente: ni demasiado coloquial, ni sobrecargado de latinismos innecesarios?
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar primera persona en una tesina de Derecho?
Depende de la convención de tu cátedra: algunas facultades argentinas aceptan la primera persona («sostengo», «analicé») para el modo narrativo-argumentativo, otras prefieren el impersonal («se sostiene», «se analizó»). Lo que no varía es que tenés que elegir una convención y mantenerla en todo el trabajo, sin mezclar ambas.
¿Es obligatorio usar latinismos en una tesina de Derecho?
No. Los latinismos se usan cuando corresponden exactamente al concepto jurídico que estás nombrando, no como recurso estilístico para sonar más técnico. Un texto que evita latinismos innecesarios y explica sus conceptos en español claro suele leerse mejor que uno sobrecargado de expresiones en latín mal empleadas.
¿Cómo cito un fallo que todavía no tiene un repertorio oficial de publicación?
Citá el tribunal, la carátula (o su versión anonimizada si corresponde), la fecha de la sentencia y la fuente concreta donde lo consultaste —el sistema de gestión judicial, un boletín oficial, o el sitio del propio tribunal—, y aclará en una nota que se trata de un fallo reciente sin publicación en un repertorio tradicional todavía.
¿Qué diferencia hay entre citar la ley y citar el decreto que la reglamenta?
Son fuentes distintas con jerarquía distinta: la ley es la norma sancionada por el Congreso; el decreto reglamentario, dictado por el Poder Ejecutivo, especifica cómo se aplica esa ley en la práctica. Si tu argumento depende de un detalle operativo, verificá si está en la ley misma o en su reglamentación, porque citar una fuente por otra puede invalidar el argumento.
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