«Rendimiento académico» es una de las variables que más aparecen en las tesinas de Ciencias de la Educación, Psicopedagogía y Psicología educacional: se estudia en la escuela secundaria, en el ingreso universitario, en los primeros años de una carrera y en el último tramo hacia la tesis. Es una variable atractiva porque parece fácil de conseguir (las notas están, alguien las tiene), pero también es una de las más mal definidas. Si en tu proyecto «rendimiento» significa a veces promedio, a veces materias aprobadas y a veces «cómo le va al alumno», el jurado va a notarlo en el primer vistazo a la operacionalización.
Esta guía está pensada para que decidas, antes de escribir el marco teórico, qué vas a medir exactamente, con qué indicadores, bajo qué teorías y con qué datos. Incluye las fuentes de datos argentinas que podés consultar, un ejemplo de operacionalización y diez títulos para adaptar.
Qué es el rendimiento académico y por qué hay que definirlo
El rendimiento académico es el nivel de logro que muestra un estudiante en las actividades de enseñanza y aprendizaje de un nivel educativo. Esa definición es amplia a propósito: lo importante es que en tu tesina la concretes. Tenés al menos cuatro maneras de hacerlo, y cada una responde a una pregunta distinta:
- Calificaciones: promedio general, promedio de una materia o de un año. Es lo más usado, pero depende de los criterios de cada docente y de cada institución.
- Avance en la carrera: cantidad de materias aprobadas por año, regularidad, tiempo hasta egresar. Es muy usado en el nivel universitario y se relaciona con permanencia y graduación.
- Resultados en pruebas estandarizadas: en el nivel obligatorio argentino, la evaluación nacional Aprender aporta datos comparables entre escuelas y jurisdicciones.
- Percepción de logro: lo que el propio estudiante cree que rinde. Es una variable subjetiva y debe presentarse como tal.
Elegí una (o dos, si querés comparar) y justificá por qué. Una tesina de licenciatura que trabaja con el promedio de notas necesita aclarar la escala (por ejemplo, de 1 a 10), el período y cómo trató a los estudiantes sin calificación.
Cómo operacionalizarlo: un ejemplo ilustrativo
Supongamos que tu pregunta es si el tiempo de estudio semanal se asocia con el rendimiento en el primer año de una carrera. Una operacionalización posible, a modo de ejemplo y sin pretensión de ser la única válida, sería la siguiente:
- Variable dependiente: rendimiento académico en primer año. Definición conceptual: nivel de logro en las asignaturas cursadas durante el primer año. Definición operacional: promedio de las calificaciones de las materias aprobadas, en escala de 1 a 10, tomado de las actas de la facultad.
- Variable independiente: tiempo de estudio semanal. Definición operacional: cantidad de horas semanales de estudio fuera de clase que declara el estudiante en un cuestionario.
- Variables de control: situación laboral, carrera y turno de cursada.
Fijate que cada decisión se puede cuestionar y por eso hay que justificarla: ¿por qué el promedio de las aprobadas y no el de todas las rendidas? ¿Cómo se maneja a quienes abandonaron? Estas preguntas aparecen en la defensa, así que conviene tenerlas respondidas por escrito en la metodología.
Modelos teóricos para explicar el rendimiento
El rendimiento tiene muchas causas posibles, y tu marco teórico tiene que decir cuáles considerás relevantes. Dos líneas que se usan mucho:
- Modelo de integración del estudiante (Vincent Tinto, 1975): propone que la permanencia y el logro en la educación superior dependen de qué tan integrado queda el estudiante en la vida académica y social de la institución. Fue publicado en Review of Educational Research, volumen 45, número 1, pp. 89-125. Es un marco clásico si tu pregunta se centra en ingresantes, permanencia o desgranamiento.
- Aprendizaje autorregulado y motivación: explica el rendimiento a partir de cómo el estudiante planifica, controla y evalúa su propio aprendizaje y de cuán motivado está. Un instrumento muy usado en esta línea es el Motivated Strategies for Learning Questionnaire (MSLQ), de Pintrich y De Groot (1990), catalogado en PsycTESTS, con versiones posteriores para estudiantes universitarios.
Otras opciones son los modelos centrados en variables socioeconómicas y familiares, o los que estudian condiciones de enseñanza (formación docente, tamaño del grupo, carga horaria). No tenés que citarlos a todos: elegí los que dialogan con las variables que realmente vas a medir.

Datos argentinos que podés usar
En una tesina de grado no siempre hace falta levantar datos propios; a veces alcanza con usar bases públicas, siempre que expliques de dónde vienen y qué limitaciones tienen.
- Aprender (Argentina.gob.ar): es el dispositivo nacional de evaluación de los aprendizajes y, según su página oficial (hoy dentro del área de Educación del Ministerio de Capital Humano), releva el dominio de contenidos y capacidades de estudiantes de nivel primario y secundario y reúne información sobre las condiciones en que se enseña y se aprende. La página ofrece informes nacionales y por jurisdicción, un sistema integrado de consulta de datos e indicadores educativos y bases de datos con identificadores ficticios (anonimizados). La edición más reciente que figura en esa página es Aprender 2025. Antes de elegir una edición, revisá qué grados, áreas y cuestionarios complementarios incluye, porque cambian de un año a otro.
- Estadísticas universitarias: para tesinas sobre el nivel superior, las series de ingresantes, estudiantes y egresados permiten contextualizar tu estudio; mirá la guía sobre estadísticas de deserción universitaria en Argentina y la de tasa de graduación universitaria para ver qué cifras existen y cómo se calculan.
- Datos abiertos provinciales y municipales: varias jurisdicciones publican información educativa propia. La nota sobre datos abiertos provinciales y municipales explica cómo buscarlos.
- Registros de tu propia facultad o escuela: historiales académicos, actas de examen, planillas de seguimiento. Son muy ricos, pero exigen autorización formal y anonimización antes de analizarlos.
Una advertencia importante: los datos de Aprender y los registros institucionales miden cosas distintas. Un promedio de notas refleja el criterio de cada institución; un puntaje de una prueba nacional intenta ser comparable. No los mezcles en un mismo indicador sin explicar cómo lo hacés.
Variables que suelen acompañar al rendimiento
Una tesina que solo describe el rendimiento tiene poco para decir. La mayoría relaciona el rendimiento con otras variables. Algunas habituales:
- Hábitos y estrategias de estudio, autorregulación y motivación.
- Asistencia, puntualidad, regularidad.
- Situación laboral del estudiante, horas de trabajo semanales.
- Nivel educativo de la familia y condiciones de estudio en el hogar.
- Uso de tecnologías digitales y de plataformas virtuales.
- Clima del aula y relación con los docentes.
Para pasar de esas variables a indicadores medibles, repasá cómo se trabajan las variables de investigación. Y definí con claridad cuál es la independiente, cuál la dependiente y cuáles son variables de control.
Diseños posibles para una tesina de grado
- Descriptivo: caracterizar el rendimiento de un grupo (por año, turno, sección o carrera) con medidas de tendencia central y dispersión.
- Correlacional: estudiar la relación entre rendimiento y una o más variables. Si querés predecir el rendimiento con varias variables a la vez, tené en cuenta el modelo de regresión lineal y sus supuestos; para elegir la prueba según el tipo de variable, mirá qué prueba estadística usar.
- Comparativo: contrastar grupos (escuelas de gestión estatal y privada, turnos, modalidades presencial y virtual).
- Longitudinal con datos secundarios: seguir una cohorte durante varios años usando los registros institucionales.
- Cualitativo o mixto: entrevistas a estudiantes y docentes para interpretar por qué aparecen ciertos resultados.
Qué escribir en el capítulo de metodología
Para que el capítulo sea defendible, incluí como mínimo estos puntos: el tipo y el diseño de investigación; la población y cómo se definió la muestra (o si trabajaste con todos los registros); las fuentes de los datos y su fecha; el indicador de rendimiento y su escala; los instrumentos adicionales con su autoría y versión; el tratamiento de datos faltantes; los procedimientos de análisis; y las consideraciones éticas, sobre todo si usás información individual de estudiantes. Si trabajás con una base pública como Aprender, indicá la edición, el nivel y el año de la base que descargaste, porque eso permite que otra persona reproduzca tu análisis.
Un punto que suele pasarse por alto es el de los datos faltantes. En registros académicos hay estudiantes sin nota, con notas pendientes o que abandonaron. Decidí de antemano qué hacés con ellos (excluirlos, analizarlos aparte) y escribilo, porque esa decisión condiciona los resultados.
Hipótesis posibles (ilustrativas)
- Los estudiantes que utilizan con mayor frecuencia estrategias de autorregulación del aprendizaje presentan un promedio de calificaciones más alto que quienes las utilizan menos.
- Existen diferencias en el rendimiento entre estudiantes que trabajan más de veinte horas semanales y quienes no trabajan.
- La regularidad de la asistencia durante el primer cuatrimestre se asocia con la cantidad de materias aprobadas al finalizar el primer año.
Son ejemplos para ilustrar la redacción. Si tu estudio es descriptivo, no los necesitás; podés trabajar solo con objetivos.

Diez títulos de ejemplo
- Estrategias de aprendizaje autorregulado y rendimiento académico en estudiantes de primer año de una carrera de Ciencias de la Educación.
- Relación entre el nivel educativo de las familias y el rendimiento en Lengua y Matemática en escuelas secundarias de una provincia argentina.
- Rendimiento académico de estudiantes universitarios que trabajan: un estudio sobre materias aprobadas por año.
- Diferencias en el rendimiento académico entre modalidad presencial y virtual en una carrera de posgrado.
- Asistencia y rendimiento en el ciclo básico de una escuela técnica.
- Factores asociados al rendimiento académico en estudiantes ingresantes de una universidad nacional.
- Percepción docente sobre los determinantes del rendimiento en el primer año de secundaria.
- Rendimiento académico y uso de plataformas virtuales de aprendizaje en el nivel superior.
- Trayectoria académica de una cohorte de ingresantes: avance y rendimiento durante los primeros tres años.
- Autoeficacia académica y rendimiento en estudiantes de profesorados.
Errores que conviene evitar
- Usar «rendimiento» sin indicador: siempre decí con qué lo medís.
- Atribuir causalidad con un diseño correlacional: asociación no es causa; redactá las conclusiones en esos términos.
- Ignorar el contexto: el mismo promedio no significa lo mismo en dos instituciones con criterios de evaluación distintos.
- Trabajar con datos personales sin resguardo: anonimizá los registros y pedí autorización a la institución.
- Muestras de conveniencia sin aclararlo: si encuestás a quienes tenés a mano, decilo y reconocelo como limitación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer una tesina de rendimiento académico solo con datos secundarios?
Sí, siempre que la fuente sea pública o tengas autorización formal de la institución, y que expliques cómo se construyeron los datos. Es una opción muy válida para una licenciatura.
¿Qué diferencia hay entre rendimiento académico y desempeño académico?
En la práctica se usan casi como sinónimos. Lo importante es que elijas un término, lo definas y lo midas de forma coherente a lo largo del trabajo.
¿Las bases de Aprender sirven para una tesina universitaria?
Aprender evalúa estudiantes de primaria y secundaria, por lo que sirve para tesinas sobre esos niveles. Para el nivel universitario conviene recurrir a estadísticas del sistema universitario o a registros institucionales.
¿Cuántas variables puedo incluir?
Las que puedas medir y analizar con rigor. Una tesina de grado suele sostenerse mejor con una variable dependiente y dos o tres independientes bien definidas que con una lista larga.
¿Necesito aprobación ética para usar notas de estudiantes?
Si trabajás con registros individuales, necesitás autorización de la institución y garantizar el anonimato. Consultá con tu director o directora y con el reglamento de tu facultad.
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