Tenés los datos y no sabés por dónde empezar: de la planilla al capítulo de resultados en siete pasos (2026)

Tenés los datos y no sabés por dónde empezar: de la planilla al capítulo de resultados en siete pasos (2026)

En corto: el problema no es que no sepas estadística — es que no hay un orden escrito en ninguna parte. La secuencia es: (1) plan de análisis, (2) limpieza de la base, (3) descriptivos, (4) la prueba que corresponde a cada objetivo, (5) supuestos y tamaño del efecto, (6) tablas y figuras, (7) redacción. Un paso por vez, y no se saltea el primero.

Hay un momento muy específico en el que las tesinas se frenan durante meses, y no es el que uno imagina. No es la introducción ni el marco teórico. Es este: terminaste de recolectar, tenés la planilla con 180 filas cargadas, y no sabés qué se hace ahora.

Abrís el archivo, mirás las columnas, cerrás el archivo. Al día siguiente, igual. Lo que pasa ahí no es falta de conocimiento —la cursada de metodología la aprobaste— sino falta de secuencia: todas las tareas parecen igual de urgentes y ninguna parece la primera.

Esta guía es esa secuencia. Cada paso tiene una salida concreta, un criterio para saber que terminaste y, cuando hace falta, un enlace al procedimiento detallado. Si hacés uno por día, en una semana tenés el capítulo.

Diagrama lineal de siete pasos consecutivos conectados por flechas
Los siete pasos son secuenciales de verdad: saltear uno hace que el siguiente se vuelva mucho más caro.

Paso 1 — Escribí el plan de análisis (antes de abrir nada)

Es el paso que casi todo el mundo saltea y el único que no se puede saltear.

El plan de análisis es una tabla con una fila por cada objetivo específico y tres columnas: qué quiero responder, con qué variables, con qué análisis. Nada más. Cabe en una carilla.

Objetivo específico Variables Análisis
Caracterizar la población estudiada Todas las sociodemográficas Frecuencias y medidas de resumen
Comparar el puntaje entre dos grupos Puntaje (continua) × grupo (dicotómica) Prueba t para muestras independientes
Establecer si dos variables se asocian Dos continuas Correlación
Determinar qué factores predicen el resultado Resultado (continua) × 3 predictores Regresión lineal múltiple

Escribirlo hace tres cosas a la vez: convierte una masa de tareas en una lista finita, te muestra si algún objetivo no tiene con qué responderse —mejor descubrirlo ahora—, y te protege metodológicamente, porque haber decidido los análisis antes de ver los resultados es exactamente lo que separa un trabajo confirmatorio de una pesca de significancias.

Salida del paso: una carilla con la tabla. Criterio de fin: cada objetivo específico tiene exactamente una fila.

Paso 2 — Limpiá la base

Es la etapa más aburrida y la que más errores evita. Antes de tocar nada, guardá una copia intacta del archivo original y trabajá siempre sobre una copia.

  1. Una fila = un caso, una columna = una variable. Si tu planilla tiene encabezados en dos filas o casos repartidos en varias, arreglalo ahora.
  2. Encabezados cortos, sin espacios, sin tildes, sin signos de pregunta. Los nombres largos que produce un formulario en línea son inmanejables después.
  3. Declará los valores perdidos. Una celda vacía no es un cero. Si usaste códigos como 99, decíselo al programa; si no, va a promediar el 99.
  4. Recodificá las escalas a números, y dejá dadas vuelta las que estén en sentido inverso.
  5. Revisá rangos imposibles. Una edad de 200, un puntaje de 12 en una escala de 1 a 5. Se detectan pidiendo el mínimo y el máximo de cada variable.
  6. Chequeá duplicados por identificador o por combinación de respuestas idénticas.
  7. Anotá cada decisión en un archivo aparte: cuántos casos eliminaste y por qué. Ese archivo se convierte después en un párrafo del capítulo de metodología.

Salida: una base limpia y un registro de decisiones. Criterio de fin: podés explicar la diferencia entre el número de respuestas recibidas y el número de casos analizados.

Ilustración de una tabla de datos con algunas celdas marcadas para revisión
La limpieza no es un trámite previo al análisis: es parte del análisis, y se documenta.

Paso 3 — Describí antes de inferir

Ninguna prueba estadística antes de esto. Primero mirás qué tenés:

  • Variables categóricas: frecuencias y porcentajes.
  • Variables continuas: media, desvío estándar, mínimo, máximo — y la mediana si la distribución está corrida.
  • Un gráfico rápido por variable importante, aunque no vaya a la tesina. Un histograma revela en tres segundos cosas que ninguna tabla muestra.

Este paso cumple dos funciones: produce el primer apartado real del capítulo de resultados —la caracterización de la muestra, que siempre va— y funciona como segunda pasada de control de calidad. Casi todos los errores de carga que sobrevivieron al paso 2 aparecen acá, como una media absurda o un grupo con dos casos.

Salida: la tabla de caracterización de la muestra. Criterio de fin: sabés cuántas personas hay en cada grupo que vas a comparar.

Paso 4 — Corré la prueba de cada objetivo

Ahora sí, y con el plan del paso 1 al lado. Una prueba por fila, en orden, sin improvisar.

El punto de partida es el tipo de variable y la cantidad de grupos, no la costumbre de la cátedra. El recorrido concreto —dónde hacer clic, en qué menú, cómo se ve la salida— está en el tutorial de análisis de datos en SPSS, y si tu objetivo es predecir una variable continua a partir de varias, el procedimiento completo con la lectura de la tabla de coeficientes está en cómo hacer una regresión lineal.

Guardá cada salida a medida que la corrés, con un nombre que diga a qué objetivo corresponde. Nada más frustrante que llegar al paso 7 y no recordar de qué análisis salió una tabla.

Salida: una salida guardada por cada fila del plan. Criterio de fin: no queda ningún objetivo específico sin su análisis.

Paso 5 — Supuestos y tamaño del efecto

Dos controles que se hacen juntos y que son la diferencia entre un capítulo aprobado y uno destacado.

Los supuestos dependen de la prueba: normalidad de los residuos, homogeneidad de varianzas, independencia de las observaciones, frecuencias esperadas mínimas. No hace falta un apartado entero: alcanza con una oración por análisis diciendo qué se verificó y qué se hizo cuando algo no se cumplió.

El tamaño del efecto va al lado de cada p, sin excepción. El p te dice si el resultado se distingue del azar; el tamaño del efecto te dice si importa. Qué significa exactamente ese número, y las cuatro cosas que un p-valor no mide, están en la guía sobre el p-valor y la significancia estadística.

Y una advertencia de redacción que conviene tener presente desde acá y no al final: por más contundente que sea el resultado, un diseño no experimental no habilita a escribir «causa». La lista de verbos utilizables está en correlación no implica causalidad.

Salida: cada resultado con su p exacto y su tamaño del efecto. Criterio de fin: no queda ningún «p = 0,000» escrito en ninguna parte.

Paso 6 — Armá las tablas y las figuras

Regla de oro: una tabla por objetivo, no una tabla por análisis corrido. El capítulo de resultados no es el volcado de la salida del programa.

  • Cada tabla tiene número, título y nota al pie si hace falta explicar una abreviatura.
  • Lo que va en tabla no se repite en el texto: el texto señala el hallazgo, la tabla da el detalle.
  • Un gráfico se justifica cuando muestra algo que la tabla no puede mostrar. Si no, es tabla.
  • La salida cruda del programa no va a la tesina, ni siquiera en anexos, salvo que tu reglamento lo pida.

Salida: el juego final de tablas numeradas. Criterio de fin: cada tabla se entiende sola, sin leer el texto.

Paso 7 — Escribí el capítulo

Con los seis pasos anteriores hechos, escribir es casi transcribir. El orden que funciona:

  1. Un párrafo de apertura que anuncia cómo está organizado el capítulo.
  2. La caracterización de la muestra (paso 3).
  3. Un apartado por objetivo específico, en el mismo orden en que los enunciaste al principio de la tesina.
  4. Dentro de cada apartado: qué análisis se hizo, el resultado con su estadístico completo, y la remisión a la tabla.

La regla que ordena todo el capítulo: resultados presenta, discusión interpreta. Si una oración explica por qué pasó algo, pertenece al capítulo siguiente.

Dónde se rompe la mayoría de las tesinas

Punto de ruptura Qué lo causa Cómo se sale
Nunca se arranca No hay plan de análisis: todo parece igual de primero Escribir la tabla del paso 1, hoy, en una carilla
Se corren pruebas sin limpiar Ansiedad por «avanzar» Volver al paso 2; los resultados sucios hay que rehacerlos igual
Se acumulan cincuenta salidas Se probó todo por las dudas Volver al plan y conservar solo lo planificado
El resultado principal no da y todo se frena Se lo interpreta como fracaso Un resultado no significativo es un resultado; se reporta y se discute
Está todo analizado y no se escribe Se confunde presentar con interpretar Escribir solo lo que se ve, y dejar el porqué para la discusión

El calendario de una semana

Para una tesina de grado con una base de encuesta de tamaño típico, esto entra en siete días de dos a tres horas:

  • Día 1 — Plan de análisis. Una carilla y se cierra la computadora.
  • Días 2 y 3 — Limpieza y registro de decisiones. Es lo que más lleva.
  • Día 4 — Descriptivos y tabla de caracterización.
  • Día 5 — Las pruebas del plan, en orden.
  • Día 6 — Supuestos, tamaños del efecto y tablas finales.
  • Día 7 — Redacción del capítulo.

Si tenés dos meses en lugar de una semana, el orden es el mismo: lo que no cambia es que el paso 1 va primero y que la limpieza se lleva más tiempo del que cualquiera calcula.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo lleva analizar los datos de una tesina?

Con la base recolectada y un plan escrito, entre una y tres semanas de trabajo real. Lo que consume tiempo no es correr las pruebas: es limpiar y redactar.

¿Por dónde empiezo si tengo la planilla y nada más?

Por el plan de análisis. Antes de eso no abras el programa estadístico: sin la lista, cualquier análisis parece igual de razonable.

¿Puedo cambiar el análisis si el resultado no me gusta?

Podés corregir un análisis mal elegido; no podés probar pruebas hasta que una dé. La diferencia está en el motivo, y lo que explores fuera del plan se reporta como exploratorio.

¿Y si me equivoqué en el diseño y ya no puedo volver atrás?

Se declara en limitaciones y se sigue. Un error reconocido y bien discutido pesa mucho menos que uno escondido que el jurado encuentra solo.

El orden es la mitad del trabajo

Lo que traba una tesina en esta etapa casi nunca es un tema estadístico: es no tener escrito qué va primero. Con los siete pasos anotados y uno por día, la planilla deja de ser una pared y pasa a ser una lista de tareas que se tachan.

Y cuando llegues al paso 7 —el que convierte tablas en prosa, con las cursivas, la coma decimal y la estructura que espera tu facultad—, podés escribir el capítulo con Tesify: te acompaña párrafo por párrafo y te ordena las citas en APA 7. Tiene plan gratuito, así que podés arrancar hoy con la carilla del paso 1 y ver hasta dónde llegás.