Tu tesina tiene noventa páginas. La persona que la evalúa la lee en dos o tres sentadas, con otras cuatro tesinas encima del escritorio, y no tiene tu mapa mental. Todo lo que vos sabés sobre por qué el capítulo 3 viene después del 2 está en tu cabeza, no en el papel.
La señalización es lo que pone ese mapa en el texto. Y los conectores son lo que sostiene el hilo de una oración a la siguiente. Son dos herramientas distintas, se usan en momentos distintos, y confundirlas produce ese texto que técnicamente está bien pero que el jurado lee dos veces para entender.
Conectores y señalización no son lo mismo
Vale la pena separarlas antes de empezar, porque se resuelven de manera distinta.
| Conectores | Señalización | |
|---|---|---|
| De qué hablan | Del contenido | Del texto mismo |
| Escala | Entre oraciones y párrafos | Entre secciones y capítulos |
| Ejemplo | «…; sin embargo, la muestra fue reducida.» | «Este capítulo presenta el diseño metodológico y justifica…» |
| Qué resuelve | La relación lógica | La orientación: dónde estoy y qué viene |
Un texto con buenos conectores y cero señalización se lee bien oración por oración y aun así se pierde: el lector nunca sabe en qué parte del argumento está. Uno con mucha señalización y conectores flojos anuncia todo el tiempo lo que va a hacer, pero cada párrafo por dentro es una lista de oraciones sueltas.
Inventario de conectores por relación lógica
No sirve una lista alfabética de doscientos conectores. Lo que sirve es saber qué relación querés marcar, porque ahí está el error: usar un conector de contraste donde había una adición.
| Relación | Conectores | La trampa |
|---|---|---|
| Adición | además, asimismo, a su vez, del mismo modo, igualmente | «Asimismo» se sobreusa hasta volverse tic. Dos por capítulo alcanzan. |
| Contraste | sin embargo, no obstante, en cambio, por el contrario, ahora bien | «Por el contrario» exige oposición real, no un simple matiz. Si solo estás agregando un matiz, va «ahora bien» o «si bien». |
| Causa | porque, dado que, puesto que, debido a que, en la medida en que | «Debido a» va con sustantivo («debido a la baja tasa»); con verbo conjugado va «debido a que». |
| Consecuencia | por lo tanto, en consecuencia, de modo que, por consiguiente | Marcan una inferencia fuerte. Si el dato solo sugiere, usá «esto sugiere que», no «por lo tanto». |
| Condición | si, siempre que, a menos que, en caso de que | Van con subjuntivo: «a menos que se replique», no «se replica». |
| Ejemplificación | por ejemplo, tal como, en particular, concretamente | «Etc.» no es ejemplificar: es abandonar la enumeración. Fuera de la tesina. |
| Reformulación | es decir, en otras palabras, dicho de otro modo | Si necesitás reformular seguido, el problema está en la primera formulación. |
| Orden | en primer lugar, a continuación, por último, finalmente | Si abrís con «en primer lugar», el lector espera un «en segundo lugar». Cumplilo. |
| Concesión | aunque, si bien, pese a que, aun cuando | Es el conector más útil de la discusión: reconoce el límite sin abandonar la afirmación. |
| Cierre | en síntesis, en suma, en definitiva | «En conclusión» dentro de un capítulo confunde con el capítulo de conclusiones. Usá «en síntesis». |
Tres calcos que conviene sacar del documento
- «En base a» → la forma cuidada es sobre la base de o con base en. Es de las correcciones más frecuentes en tesinas argentinas.
- «De acuerdo a» → de acuerdo con. «De acuerdo a» se cuela desde el inglés according to.
- «En relación a» → en relación con o con relación a.
Las cuatro movidas de señalización
La señalización tiene un repertorio chico y repetible. Son cuatro movimientos, y con eso se cubre una tesina entera.
- Anuncio. Abre el capítulo y dice qué hace. «Este capítulo presenta el diseño metodológico y justifica la elección del enfoque cualitativo.»
- Mapa. Enumera las partes en el orden en que vienen. «Se organiza en tres apartados: primero…, luego…, por último…»
- Retrospección. Recupera lo ya establecido para apoyarse. «Como se señaló en el capítulo 2, el instrumento presenta tres dimensiones.»
- Transición. Cierra y entrega al capítulo siguiente. «Establecido el marco, resta especificar cómo se relevaron los datos, tarea del capítulo siguiente.»
Regla de dosificación: anuncio y mapa al abrir cada capítulo, transición al cerrarlo, retrospección solo cuando de verdad la necesitás para el argumento. Retrospección de más produce un texto que se repite.
Plantillas listas para adaptar
Estas fórmulas son estándar en la escritura académica en español: usarlas no es copiar, es usar la convención del género. Cambiá el contenido y dejá el andamio.
| Dónde | Plantilla |
|---|---|
| Apertura de la introducción | «El presente trabajo aborda … con el objetivo de …. Se organiza en N capítulos.» |
| Apertura del marco teórico | «Este capítulo delimita las tres nociones sobre las que se apoya el análisis: …, … y ….» |
| Dentro del marco | «Delimitada la noción de X, corresponde precisar cómo se articula con Y.» |
| Apertura de metodología | «Este capítulo detalla las decisiones que hicieron posible responder a los objetivos planteados.» |
| Apertura de resultados | «Los resultados se presentan siguiendo el orden de los objetivos específicos.» |
| Apertura de discusión | «Este capítulo interpreta los resultados presentados y los pone en diálogo con los antecedentes relevados.» |
| Cierre de cualquier capítulo | «En síntesis, … . Sobre esta base, el capítulo siguiente ….» |
El párrafo bisagra: lo que casi nadie escribe
Entre el final de un capítulo y el título del siguiente hay un salto en blanco. El lector lo cruza solo, y en ese salto es donde se pierde el hilo del argumento. El párrafo bisagra lo cubre en tres oraciones:
1. Qué quedó establecido → «El relevamiento mostró que la participación
varía según el turno de cursada.»
2. Qué queda pendiente → «Resta explicar por qué esa variación no se
replica en las carreras de posgrado.»
3. Qué hace el que sigue → «El capítulo siguiente aborda esa pregunta a
partir de las entrevistas.»

Escribí uno al final de cada capítulo. Son tres oraciones por capítulo, quince en toda la tesina, y es de las intervenciones que más cambian la lectura por unidad de esfuerzo. Ayuda además a detectar un problema de fondo: si no podés escribir la oración 3 sin forzarla, es que el orden de tus capítulos no está bien.
Cuándo un conector sobra
Agregar conectores no siempre mejora. Hay tres casos en los que conviene sacarlos:
- El conector decorativo. «Por otro lado» al inicio de un párrafo que no contrasta con nada. Si sacás el conector y el párrafo se entiende igual, era relleno.
- Dos conectores juntos. «Sin embargo, no obstante…». Elegí uno.
- El conector que tapa un salto lógico. «Por lo tanto» no vuelve válida una inferencia que no lo es. Si el paso no se sigue, ningún conector lo arregla.
Ese trabajo de poda es el complemento de esta guía y está desarrollado, junto con otros quince problemas de estilo, en errores de redacción académica que aparecen en casi todas las tesinas. Acá te doy el andamio; ahí te sacan lo que sobra.
Una pasada de señalización en media hora
- Abrí el índice y numerá tus capítulos.
- Andá al primer párrafo de cada capítulo. ¿Hay anuncio y mapa? Si no, escribilos con la plantilla.
- Andá al último párrafo de cada capítulo. ¿Hay bisagra de tres oraciones? Si no, escribila.
- Buscá
por otro ladoen todo el documento y revisá uno por uno si hay contraste real. - Buscá
en base a,de acuerdo ayen relación ay corregilos. - Contá cuántas veces aparece
asimismo. Si son más de dos por capítulo, variá.
Un detalle que se cruza con esto: la señalización retrospectiva («como se señaló») va en pretérito aunque el capítulo esté escrito en presente. Las reglas completas están en la guía de tiempo verbal en cada capítulo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos conectores debería tener un párrafo?
No hay una cifra reglamentaria. Como referencia práctica, uno o dos conectores explícitos por párrafo suele alcanzar: el resto de la cohesión la dan la repetición controlada de términos y el orden de las ideas. Un párrafo donde cada oración arranca con conector se vuelve mecánico.
¿Está mal empezar una oración con «pero» o con «y»?
En registro académico conviene evitarlo. «Pero» al inicio de oración pertenece al registro coloquial; en la tesina el equivalente es «sin embargo» o «no obstante». Dentro de la oración, «pero» está perfectamente bien.
¿«En base a» es incorrecto?
Es una construcción muy extendida en el habla y en documentos administrativos, pero está desaconsejada en registro cuidado. Las formas recomendadas son «sobre la base de» y «con base en». En una tesina conviene usar estas últimas, porque hay directores que la marcan sistemáticamente.
¿Puedo escribir «este capítulo se propone demostrar que…»?
Sí, es una fórmula de señalización correcta y frecuente. Cuidá el verbo: «demostrar» compromete mucho. Si tu trabajo describe o explora, «analizar» o «examinar» son más honestos con lo que efectivamente hacés.
¿La señalización no hace que el texto sea repetitivo?
Anunciar y después cumplir no es repetir: es la convención del género académico, y el lector la espera. Repetitivo se vuelve cuando el anuncio reproduce textualmente el contenido en lugar de nombrarlo, o cuando recordás cada dos páginas algo que ya quedó claro.
¿Los conectores cuentan para el porcentaje de similitud?
Las frases hechas del género académico pueden aparecer subrayadas en un informe de similitud, pero son coincidencias triviales y ningún evaluador las considera plagio. Lo que importa en ese informe son los tramos de contenido sustantivo, no el andamiaje.
El andamio se puede armar; el argumento es tuyo
Las plantillas de esta guía resuelven la mitad mecánica del problema: que cada capítulo se abra, se cierre y entregue al siguiente. La otra mitad —que el orden de los capítulos sea el correcto— aparece sola cuando intentás escribir la bisagra y no te sale.
Armá tu tesina con Tesify gratis y trabajá con la estructura por capítulos ya definida, para que las transiciones tengan de dónde agarrarse.
