Encontraste el gráfico perfecto para tu capítulo dos. O el mapa que muestra exactamente la distribución que querés explicar. Lo copiás, lo pegás, ponés la fuente debajo y seguís. Es lo que hace casi todo el mundo, y en la mayoría de los casos no pasa nada.
Pero conviene saber que citar un texto y reproducir una imagen ajena no son la misma operación jurídica, y que la diferencia se vuelve concreta en un momento específico: cuando tu tesina se deposita en un repositorio de acceso abierto y pasa de ser un trabajo de cátedra a ser un documento público en internet.
Por qué la imagen es distinta del texto
Cuando citás un párrafo, tomás una porción de una obra más grande. Cuando reproducís una fotografía, un gráfico o un mapa, casi siempre estás reproduciendo la obra completa: una imagen no tiene «un fragmento» en el mismo sentido que un libro.
Esa diferencia estructural es la razón por la que la reproducción de imágenes se trata con más cuidado en el ámbito editorial y académico, y por la que las revistas piden autorización para figuras tomadas de otras publicaciones aunque acepten citas textuales sin trámite alguno.
La consecuencia práctica para vos: la atribución correcta resuelve el problema académico, pero no siempre resuelve el problema de derechos. Son dos obligaciones distintas y hay que cumplir las dos.
El primer paso: averiguar bajo qué condiciones está publicada
Antes de decidir nada, buscá la licencia. Suele estar al pie de la imagen, en la página de la publicación o en la sección de términos de uso del sitio. Cuatro situaciones posibles:
- Licencia abierta declarada (Creative Commons u otra). Sabés exactamente qué podés hacer.
- Dominio público o dedicación equivalente. Sin restricciones de derechos, aunque la atribución académica sigue correspondiendo.
- Términos de uso propios del organismo o la editorial. Hay que leerlos: muchos organismos públicos permiten reproducción citando la fuente.
- Sin ninguna indicación. Es el caso por defecto, y significa que los derechos están reservados. No es una invitación a usarla.
Ese último punto es el que más se malinterpreta: la ausencia de una nota de derechos no es una autorización. Que una imagen esté disponible en internet dice algo sobre su accesibilidad, no sobre sus condiciones de uso.
Las seis licencias abiertas, en orden de libertad
El sistema de licencias abiertas más difundido en el mundo académico define seis licencias, todas con atribución obligatoria, que se diferencian por dos variables: si permiten uso comercial y si permiten obras derivadas.
| Licencia | Permite | Exige |
|---|---|---|
| Atribución | Distribuir, remezclar, adaptar y uso comercial | Dar crédito a quien la creó |
| Atribución – CompartirIgual | Lo mismo | Crédito, y compartir las adaptaciones bajo los mismos términos |
| Atribución – SinDerivadas | Copiar y distribuir sin modificar, incluso comercialmente | Crédito; prohíbe obras derivadas |
| Atribución – NoComercial | Distribuir, remezclar y adaptar con fines no comerciales | Crédito; sin uso comercial |
| Atribución – NoComercial – CompartirIgual | Remezclar y adaptar sin fines comerciales | Crédito y misma licencia en las adaptaciones |
| Atribución – NoComercial – SinDerivadas | Copiar y distribuir sin modificar, sin fines comerciales | Crédito; sin derivadas ni uso comercial |
Aparte de las seis existe la dedicación al dominio público, que no es una licencia sino una renuncia a los derechos y no impone ninguna condición.
Dos columnas de esa tabla importan especialmente para una tesina.
La de «SinDerivadas»: si recortás un gráfico, le cambiás los colores, lo traducís o le agregás una anotación, estás creando una obra derivada. Bajo una licencia sin derivadas, eso no está permitido, aunque cites impecablemente. Reproducilo tal cual o no lo uses.
La de «CompartirIgual»: obliga a que las adaptaciones se compartan bajo los mismos términos. Si adaptás una figura con esa licencia y tu tesina se deposita bajo otra distinta, hay una tensión que conviene consultar con la biblioteca de tu institución antes de entregar.

Cómo se atribuye una imagen bien
Una atribución completa tiene cuatro elementos, y conviene ponerlos todos en la nota de la figura:
- Título o descripción de la obra.
- Autoría, con el nombre tal como lo declara la fuente.
- Origen: publicación, repositorio o sitio, con su enlace estable.
- Licencia, nombrada, y si es posible con enlace a su texto.
Y si la modificaste, hay un quinto elemento que casi nadie agrega y que es el más importante: decir qué cambiaste. «Adaptado de…, se tradujeron las etiquetas y se recortó el panel derecho» es la forma correcta. Presentar una versión modificada como si fuera la original desinforma al lector, más allá de cualquier consideración de derechos.
El lugar de esa atribución es la nota general de la figura, y la obra va además en tu lista de referencias. El formato de tablas y figuras está en tablas y figuras en APA 7 dentro de Word.
El caso de los mapas
Los mapas tienen una particularidad en Argentina que conviene conocer: existe un organismo nacional específico, el Instituto Geográfico Nacional, que produce la cartografía oficial del país. Si tu tesina necesita un mapa del territorio argentino, ese es el primer lugar donde mirar, antes que cualquier resultado genérico de búsqueda de imágenes.
La ventaja no es solo de derechos: es de rigor. Un mapa tomado de una fuente cualquiera puede tener límites, denominaciones o proyecciones que no coincidan con la cartografía oficial, y eso es un detalle que un jurado argentino puede observar.
Como con cualquier fuente, revisá las condiciones de uso publicadas por el propio organismo antes de reproducir, y atribuí en la nota de la figura.
La salida que casi siempre conviene: rehacerlo
Si lo que necesitás es un gráfico de datos —no una fotografía, no una obra artística—, hay una opción que resuelve el problema entero y además mejora tu trabajo: rehacer la figura vos, con los datos publicados.
Los datos numéricos en sí no son objeto de la misma protección que la expresión gráfica que alguien construyó con ellos. Si tomás la tabla de datos de un informe y armás tu propio gráfico, la figura es tuya. En la nota atribuís la fuente de los datos, que es lo que corresponde académicamente.
Tres ventajas concretas:
- El problema de derechos desaparece.
- El estilo visual queda consistente con el resto de tus figuras.
- Podés destacar exactamente lo que tu argumento necesita, en vez de heredar las decisiones de diseño de otra persona.
Dónde encontrar datos argentinos abiertos para hacerlo está en microdatos y datos abiertos argentinos para tu tesina y, para el sector salud, en datos de salud argentinos para tu tesina.

Lo que cambia cuando la tesina se deposita
Acá está el punto que vuelve todo esto concreto y no teórico. Mientras tu trabajo circula entre tu director/a y el jurado, es un documento de circulación acotada. Cuando se deposita en un repositorio institucional de acceso abierto, pasa a estar publicado en internet, con una licencia declarada y accesible para cualquiera.
En ese momento, cada imagen ajena que incluiste se publica también. Por eso conviene resolver la cuestión antes de entregar, no después.
Qué implica el depósito, qué firmás al hacerlo y por qué no perdés tus derechos de autor sobre tu propio trabajo está desarrollado en tu tesina después de aprobarla: depósito en el repositorio, licencia y derechos de autor.
Y si necesitás incluir una imagen cuyos derechos no podés resolver, existe una salida intermedia que las bibliotecas universitarias conocen bien: publicar la versión de repositorio sin esa figura, dejando en su lugar una nota que remita a la fuente original. Consultalo con la biblioteca de tu institución: es un trámite habitual y no debería demorar la entrega.
Fotografías de personas: otra cosa distinta
Un caso que aparece en tesinas de ciencias sociales, educación y salud, y que no se resuelve con licencias: las fotografías donde aparecen personas identificables.
Ahí no alcanza con tener derecho sobre la imagen —incluso si la sacaste vos—, porque además está en juego el derecho de las personas retratadas. Lo que corresponde es contar con su consentimiento explícito y por escrito para la publicación, del mismo modo que para las entrevistas, y con más razón si el trabajo se va a depositar en abierto.
Si el consentimiento no cubre la publicación, la alternativa habitual es anonimizar la imagen o describir la escena en texto en lugar de reproducirla.
Checklist antes de entregar
- Listá todas las imágenes ajenas de tu trabajo, con su origen.
- Para cada una, anotá la licencia o los términos de uso encontrados. Si no encontraste ninguno, marcala como derechos reservados.
- Revisá si la modificaste y si esa licencia permite derivadas.
- Completá la atribución en la nota de la figura y la entrada en la lista de referencias.
- Decidí, para las que no puedas resolver: pedir permiso, rehacer la figura con los datos, o sustituirla por una descripción.
- Verificá los consentimientos de cualquier fotografía con personas identificables.
Que esto no aparezca la semana de la entrega
Todo lo anterior lleva una tarde si lo hacés mientras armás cada capítulo, y una semana de angustia si lo dejás para el final junto con el formato y la bibliografía. Tesify te arma la estructura de la tesina capítulo por capítulo y mantiene consistentes las referencias en APA 7 mientras escribís, así cada figura queda con su fuente registrada desde el momento en que la insertás.
Podés armar gratis la estructura de tu tesina y llevar el registro de fuentes desde el primer capítulo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar cualquier imagen si cito la fuente?
Citar la fuente cumple la obligación académica de atribución, que es imprescindible, pero no equivale automáticamente a tener derecho de reproducción. Para imágenes con derechos reservados conviene pedir permiso, usar una alternativa con licencia abierta o rehacer la figura con los datos.
¿Los gráficos que hago yo con datos ajenos son míos?
La expresión gráfica que construís vos es tuya; los datos son de quien los produjo y se atribuyen en la nota de la figura. Es la razón por la que rehacer el gráfico suele ser la mejor salida.
¿Qué pasa con las capturas de pantalla de sitios web?
Se tratan como cualquier imagen ajena: hay que revisar los términos de uso del sitio y atribuir. En trabajos que analizan interfaces o contenidos digitales suele ser inevitable, y conviene limitar la captura a lo estrictamente necesario para el análisis.
¿Y las imágenes generadas por inteligencia artificial?
Su estatus jurídico está en discusión en varios países y no hay una respuesta consolidada. Lo que sí corresponde en cualquier caso es declarar que la imagen fue generada y con qué herramienta, del mismo modo que se declara cualquier otro uso de estas herramientas en el trabajo.
¿Puedo incluir el logo de la institución que estudié?
Las marcas tienen su propio régimen y su uso suele estar reglamentado por la propia institución. Para el caso más común —el escudo de tu universidad en la carátula— seguí el modelo que provee tu facultad, que es precisamente su autorización de uso.
¿Tengo que pedir permiso para figuras de artículos científicos?
Depende de la licencia del artículo. Muchos artículos de acceso abierto se publican bajo licencias que permiten la reutilización con atribución; los de acceso cerrado suelen requerir autorización de la editorial. La licencia figura en la propia página del artículo.
