El informe de similitud antes de entregar: cómo leerlo y qué corregir (2026)

El informe de similitud antes de entregar: cómo leerlo y qué corregir (2026)

Faltan diez días para entregar. Pasaste la tesina por un control de originalidad, te devolvió un número y un documento lleno de bloques de colores, y ahora estás mirando la pantalla sin saber si eso está bien o mal.

La respuesta corta es que el número, solo, no te dice nada. La respuesta útil es que el informe se revisa bloque por bloque, y cada tipo de coincidencia tiene una acción distinta. Esta es la guía para hacerlo en una tarde.

Sobre qué dice la ley argentina y qué queda en manos de tu facultad —incluida la pregunta de si existe un porcentaje permitido— lo tratamos aparte en plagio en la tesina: qué dice realmente la ley argentina. Acá vamos a lo operativo: tenés el informe abierto, ¿qué hacés con él?

Lo primero: el informe no marca plagio

Un sistema de detección de similitud hace una cosa muy concreta: compara tu texto contra un índice de documentos y te muestra dónde hay cadenas de palabras que coinciden. Eso es todo. No entiende si citaste bien, no sabe si tenías permiso, no distingue una referencia bibliográfica de un párrafo copiado.

De ahí se desprende lo único que hay que internalizar antes de empezar: una coincidencia es una pregunta, no una acusación. Tu trabajo al revisar el informe es responder cada pregunta. La mayoría se responden en diez segundos y no requieren tocar nada.

La anatomía del informe: siete tipos de coincidencia

Prácticamente todo lo que te va a aparecer resaltado cae en alguna de estas siete categorías. Identificá cuál es y aplicá la acción de la derecha.

Tipos de coincidencia y qué corresponde hacer con cada uno
Qué aparece marcado Cómo lo reconocés Qué hacer
La bibliografía Bloques largos al final, con apellidos, años y títulos Nada. Es esperable que coincida: son las mismas obras que citó otra gente
Citas textuales bien hechas Fragmentos entre comillas, con autor, año y página Verificá que estén las comillas y la referencia. Si están, no se toca
Fórmulas de método Frases estándar del oficio: descripciones de instrumentos, procedimientos, pruebas estadísticas Nada, salvo que sea un pasaje largo. El lenguaje técnico es compartido por definición
Denominaciones legales e institucionales Títulos de leyes, nombres de organismos, denominaciones oficiales Nada. No hay otra forma de nombrarlos y cambiarlos sería un error
Texto tuyo anterior Coincide con un trabajo que presentaste antes Consultá con tu director/a. Suele estar regulado por el reglamento institucional aunque no infrinja derechos de autor
Paráfrasis demasiado cercana Coincidencias salteadas dentro de un párrafo tuyo, con conectores cambiados Reescribir. Este es un problema real y es el más frecuente
Bloque extenso sin atribución Varias líneas seguidas idénticas, sin comillas y sin referencia Resolver antes de entregar: citar correctamente o reescribir por completo

Si hacés el ejercicio con honestidad vas a ver que las cinco primeras filas explican la gran mayoría del porcentaje, y que las dos últimas —las que importan— suelen ser unos pocos pasajes localizados.

El orden correcto de revisión

No revises en el orden en que el informe te muestra las cosas, y sobre todo no revises persiguiendo el porcentaje. Ordená las coincidencias por longitud y empezá por la más larga.

La razón es simple: la gravedad de una coincidencia depende mucho más de cuán continua es que de cuánto suma al total. Veinte coincidencias de cuatro palabras repartidas por el texto son ruido estadístico —conectores, nombres, expresiones comunes—. Una sola coincidencia de sesenta palabras seguidas es un problema, aunque en un trabajo de doscientas páginas mueva el porcentaje apenas.

Trabajá con esa lista ordenada y andá bajando. Cuando llegues a los bloques de menos de una línea, ya terminaste: lo que queda ahí abajo casi nunca requiere acción.

Cómo se arregla una paráfrasis demasiado cercana

Es el caso que más discusión genera, porque quien lo cometió está convencido de haber hecho lo correcto: cambió palabras, cambió el orden de algunas cosas, no copió literalmente.

Revisión manual de comillas y referencias antes de entregar
Cada bloque marcado se responde con una pregunta simple: ¿está entre comillas y tiene referencia?

La corrección que funciona no es seguir cambiando palabras —eso empeora el texto y no resuelve el fondo—. Es esta: cerrá la fuente, dejá pasar un minuto y escribí de nuevo la idea explicándosela a alguien de tu carrera que no leyó ese texto. Después abrí la fuente y verificá que no dijiste algo distinto. Lo que sale de ese procedimiento es una paráfrasis genuina, porque pasó por tu comprensión en lugar de por un diccionario de sinónimos.

Y en cualquier caso, la paráfrasis también lleva referencia. Parafrasear no elimina la atribución: cambia la forma, no el origen de la idea.

Lo que no hay que hacer

Hay una tentación previsible cuando el número no baja, y conviene nombrarla para descartarla. Cambiar palabras por sinónimos hasta que el sistema deje de marcar, intercalar caracteres raros, o pasar el texto por herramientas que prometen «reescribir» para que no se detecte, no son soluciones: son formas de conservar el problema y sumarle uno nuevo. El texto queda peor escrito, el jurado lo nota —porque lee, y lee mejor que un detector— y la falta pasa de ser un error de método a ser deliberada.

Si un pasaje coincide porque efectivamente lo tomaste de algún lado, hay exactamente dos salidas legítimas: citarlo bien o escribirlo de nuevo desde tu comprensión. No hay una tercera.

Cuando la coincidencia es con tu propio texto publicado

Hay un caso que asusta mucho y casi siempre es inofensivo: el informe marca un pasaje largo y la fuente que señala es un sitio que ni conocés, a veces un repositorio de trabajos o una página que agrega documentos académicos.

Antes de entrar en pánico, abrí la fuente y fijate de qué se trata. Las posibilidades habituales son tres. Puede ser un documento tuyo que ya estaba en línea, por ejemplo una ponencia, un avance presentado en una jornada o un borrador que subiste a alguna plataforma. Puede ser un sitio que replicó contenido de otro lado, y entonces la coincidencia real es con la fuente original, no con ese sitio. O puede ser, efectivamente, una fuente que usaste y no atribuiste.

Las dos primeras se resuelven explicando, no reescribiendo. Si el documento coincidente es tuyo, no hay nada que corregir en el texto: lo que corresponde es avisarle a tu director o directora, por escrito, antes de la entrega, para que la coincidencia esté explicada cuando alguien la vea. Un informe con una coincidencia alta y una explicación previa es una situación administrativa; el mismo informe sin explicación previa es una sospecha.

Llevá un registro de decisiones

Este es el hábito que convierte una revisión angustiante en un trámite, y casi nadie lo hace.

Mientras recorrés el informe, anotá en un archivo aparte una línea por cada coincidencia que decidiste no tocar, con el motivo: «página 34, bloque marcado, es una cita textual con comillas y referencia»; «página 78, coincide con la denominación de la ley»; «páginas 12 y 90, coinciden con mi ponencia de 2024, avisado a mi directora el tal día». Tres columnas y nada más.

Ese registro te sirve para dos cosas concretas. La primera es que si volvés a correr el control después de las correcciones, no vas a revisar de nuevo lo que ya evaluaste, que es donde se pierde la mayor parte del tiempo en la segunda pasada. La segunda es que, si alguien te pregunta por un pasaje —en la defensa o antes—, tenés una respuesta preparada con fecha, en lugar de tener que reconstruir de memoria por qué habías decidido dejarlo así.

Es media hora de trabajo extra y es la diferencia entre haber revisado el informe y poder demostrar que lo revisaste.

Cuándo conviene correr el control

El error de calendario más común es dejarlo para la última noche, cuando ya no hay margen para corregir nada y el resultado solo sirve para angustiarse.

El momento útil es cuando el borrador está completo pero todavía es borrador: tenés todos los capítulos escritos y aún faltan una o dos semanas de revisión. Ahí el informe cumple su función real, que es señalarte dónde tu método de citado falló, con tiempo para arreglarlo.

Si estás retomando un trabajo viejo, hay un motivo extra para correrlo temprano: los apuntes de hace años suelen tener fragmentos copiados que en su momento marcaste «para reescribir después» y que hoy no distinguís de tu propia redacción. Es exactamente el escenario que describimos en la tesina que quedó colgada, y conviene resolverlo antes de la semana de cierre.

Tesify incluye un detector de plagio que podés usar sobre tu propio borrador mientras escribís, junto con la estructura y las referencias del trabajo. Podés revisar tu tesina gratis antes de que la revise otro.

Un paso más, que ya te van a pedir

Cada vez más unidades académicas suman a la entrega una declaración de originalidad y una declaración sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial. Conviene tenerlas resueltas junto con el informe, no después.

Declarar el uso de una herramienta para ordenar la estructura, revisar la redacción o mantener consistente la bibliografía no compromete la integridad de nada: es una descripción de tu proceso. Qué firmás exactamente al entregar y al depositar el trabajo lo detallamos en tu tesina después de aprobarla.

Un control que sí conviene hacer a mano, porque ningún detector de similitud lo hace: verificar que cada referencia de tu bibliografía exista. Las herramientas generativas producen citas verosímiles de trabajos que no existen, y ese error no aparece marcado en ningún informe de originalidad. Cómo verificar fuentes normativas antes de citarlas está en cómo citar leyes, decretos y fallos argentinos en APA 7.

Con el informe revisado, las referencias verificadas y las declaraciones firmadas, lo que queda es la defensa o el coloquio final.

Preguntas frecuentes

¿Qué porcentaje de similitud es aceptable?

No existe un umbral general, y perseguir un número es el enfoque equivocado. Dos trabajos con el mismo porcentaje pueden estar uno impecable y el otro con un problema serio, según cómo se distribuyan las coincidencias. Revisá los bloques largos y no atribuidos; el criterio aplicable en tu caso lo fija tu institución.

¿La bibliografía cuenta en el porcentaje?

Depende de la configuración del sistema: algunos permiten excluir la bibliografía y las citas del cálculo, otros no. Si el informe la incluye, es normal que el porcentaje suba bastante sin que eso indique ningún problema.

¿Puedo pasar mi tesina por un detector antes de entregarla?

Sí, y es lo recomendable. Hacer una autoverificación mientras el trabajo todavía es borrador es una práctica de integridad, no una manera de burlar el control: te permite detectar tus propios errores de citado y corregirlos antes de que sean un problema.

¿Y si la coincidencia es con mi propio trabajo anterior?

Consultalo con tu director o directora. Reutilizar texto propio ya presentado en otra instancia evaluativa suele estar restringido por los reglamentos institucionales aunque no infrinja derechos de autor. Declararlo por adelantado siempre es mejor que explicarlo después.

¿Sirve cambiar palabras para bajar el porcentaje?

No, y agrava el problema. Sustituir sinónimos sobre una estructura ajena deja el texto peor escrito y mantiene intacta la falta de atribución. Las dos salidas correctas son citar el pasaje como corresponde o volver a escribirlo desde tu propia comprensión.

¿El informe detecta texto generado por inteligencia artificial?

Son cosas distintas: un informe de similitud compara tu texto contra documentos existentes, mientras que la detección de texto generado es otro tipo de análisis, con otra fiabilidad. No asumas que un informe de similitud limpio responde esa pregunta, y averiguá qué te pide declarar tu institución.