Cómo citar entrevistas y comunicaciones personales en APA 7 (2026)

Cómo citar entrevistas y comunicaciones personales en APA 7 (2026)

Hiciste doce entrevistas, las transcribiste, las analizaste, son el corazón de tu tesina. Llegás a armar la bibliografía y no sabés cómo ponerlas. Buscás en Google y encontrás respuestas contradictorias.

La respuesta correcta desconcierta a casi todo el mundo la primera vez: las entrevistas que hiciste vos NO van en la lista de referencias. Se citan únicamente dentro del texto, como comunicación personal.

No es un descuido de la norma ni una excepción caprichosa. Es la consecuencia lógica de para qué existe una lista de referencias.

Por qué la regla es esa

La lista de referencias tiene una sola función: permitir que otra persona recupere exactamente la fuente que usaste. Por eso cada entrada lleva autor, año, título y una vía de acceso.

Tu entrevista no cumple esa condición. Nadie puede ir a escuchar la conversación que tuviste el 14 de marzo con una directora de escuela. No hay dónde recuperarla. Poner esa entrevista en la lista de referencias sería prometerle al lector un acceso que no existe.

El criterio se generaliza a todo un grupo de fuentes que APA llama comunicaciones personales: entrevistas propias, correos electrónicos, mensajes, conversaciones telefónicas, cartas, clases no grabadas, memorandos internos. Todo lo que el lector no puede recuperar por su cuenta.

El formato exacto de la cita en el texto

Según el Purdue OWL, una entrevista personal se cita entre paréntesis en el texto con esta estructura, ilustrada por su propio ejemplo: (E. Robbins, comunicación personal, 4 de enero de 2019). Y aclara expresamente que las entrevistas personales «no requieren una entrada formal en tu lista de referencias».

Cuatro elementos, en este orden:

  • Inicial del nombre y apellido de la persona. La inicial va primero, a diferencia de la lista de referencias.
  • La expresión «comunicación personal», en castellano si tu trabajo está en castellano.
  • La fecha exacta: día, mes y año. No alcanza con el año.
  • Todo entre paréntesis, o con el nombre integrado en la oración y el resto entre paréntesis.

Esa fecha completa no es un capricho: como el lector no puede recuperar la fuente, la fecha exacta es lo único que la individualiza y lo único que te permite a vos volver a encontrarla en tu propio material.

Entrevista propia frente a entrevista publicada

Acá está la distinción que resuelve la mitad de las dudas. El Purdue OWL la formula así: una entrevista publicada «se encuentra en lugares como un programa de radio, un diario o una revista», y se cita con el formato que corresponda a ese tipo de fuente.

O sea: si la entrevista se publicó en algún lado, es recuperable, y entonces sí va en la lista de referencias —como artículo de diario, como episodio de podcast, como video—. Si la hiciste vos y no se publicó, es comunicación personal y solo se cita en el texto.

Cómo se trata cada tipo de fuente conversacional
Fuente ¿Va en la bibliografía? Cómo se cita
Entrevista que hiciste para tu tesina No Comunicación personal, en el texto
Correo electrónico de un especialista No Comunicación personal, en el texto
Entrevista publicada en un diario Como artículo de diario
Entrevista en un podcast o programa Como episodio de audio o video
Respuesta oficial a un pedido de información Depende Si el organismo la publica, como documento; si no, comunicación personal
Clase o conferencia no grabada No Comunicación personal, en el texto
Ponencia publicada en actas Como contribución a actas de congreso
Un diario y una grabación propia lado a lado, mostrando la diferencia entre entrevista publicada y comunicación personal
La pregunta que decide todo: ¿puede otra persona llegar a esta fuente sin pedírtela a vos?

El caso argentino más frecuente: entrevistados anónimos

La mayoría de las tesinas argentinas que usan entrevistas garantizan anonimato a sus participantes. Eso choca de frente con el formato de arriba, que pide inicial y apellido.

La solución no es forzar el formato: es usar un sistema de identificación propio, declararlo en la metodología y usarlo de forma consistente. En la práctica se ve así:

En el capítulo metodológico se explica el criterio: cuántas entrevistas, a qué perfiles, en qué período, y con qué código se identifica cada una —por ejemplo E1 a E12, o D1 a D5 para directivos y Do1 a Do7 para docentes—. Se aclara que los nombres se reservaron por acuerdo de confidencialidad.

En el cuerpo del trabajo, cada cita se atribuye a ese código, con la fecha: «…» (E7, entrevista personal, 22 de mayo de 2026). Y como el sistema quedó declarado en la metodología, el lector sabe exactamente qué es E7.

Ese esquema es coherente con el espíritu de la norma —identificar la fuente sin prometer un acceso imposible— y es lo que hacen los trabajos publicados con datos cualitativos anonimizados. Lo que no corresponde es citar «una entrevistada» sin ningún identificador: ahí el lector no puede saber si tus doce citas vienen de doce personas o de la misma.

Qué sí va en el trabajo, aunque no vaya en la bibliografía

Que las entrevistas no aparezcan en la lista de referencias no significa que desaparezcan del documento. Al contrario: tienen que estar mucho más presentes que una referencia bibliográfica, en tres lugares:

  1. En la metodología, con el detalle completo: cantidad, criterios de selección, perfil de los participantes, período de realización, duración aproximada, modalidad —presencial, telefónica, videollamada— y cómo se registraron.
  2. En los anexos, con la guía de pautas que usaste y el modelo de consentimiento informado. Las transcripciones completas suelen no incluirse por extensión y por confidencialidad, y eso también se aclara.
  3. En las limitaciones, si hubo negativas, entrevistas que no se pudieron concretar o perfiles que quedaron sin representar.

Esa bitácora es exactamente la que recomendamos llevar mientras hacés el campo: fechas, contactos, aceptaciones y rechazos. Se convierte casi textualmente en estas tres secciones.

Formulario de consentimiento informado firmado junto a otros ejemplares, parte del anexo metodológico
El consentimiento va al anexo. Que las entrevistas no estén en la bibliografía no las hace menos documentadas.

Cinco errores frecuentes

  1. Armar una entrada de bibliografía para cada entrevista. El error más común, y el más visible: una lista de referencias con doce entradas irrecuperables.
  2. Citar solo el año. «(M. López, comunicación personal, 2026)» no identifica nada. La comunicación personal necesita la fecha completa.
  3. Invertir el orden del nombre. En la cita de comunicación personal va la inicial primero y después el apellido, al revés de la lista de referencias.
  4. Mezclar sistemas de identificación. Empezar citando «E3» y a mitad del capítulo pasar a «la directora entrevistada». El lector pierde el hilo de cuántas voces distintas hay.
  5. Citar una entrevista publicada como comunicación personal. Si salió en un medio, es recuperable y va en la bibliografía con el formato de ese medio.

Qué pasa con los correos a organismos

Es una situación muy argentina y merece su propio párrafo. Escribiste a un organismo público pidiendo un dato o una aclaración metodológica, y te respondieron por correo.

Si esa respuesta no está publicada en ningún lado, es comunicación personal y se cita en el texto con el nombre de quien firmó, su cargo y la fecha. Conviene además —y esto vale mucho ante un jurado— guardar el correo completo y ofrecerlo en el anexo, aclarando que está disponible a pedido.

Si en cambio el organismo publicó lo que te respondió —una resolución, un informe, una ficha de metadatos—, citá el documento publicado, que es recuperable, y no el correo. Las plantillas para fuentes oficiales están en citar estadísticas oficiales sin autor ni fecha en APA 7, y para normas y fallos, en cómo citar leyes, decretos y fallos argentinos.

Cómo cargarlo en tu gestor de referencias

No se carga. Es la consecuencia práctica de todo lo anterior: como las comunicaciones personales no generan entrada en la lista, no van al gestor. Se escriben directamente en el texto.

Eso tiene una implicancia que conviene anticipar: si generás la bibliografía automáticamente, tus entrevistas no van a aparecer, y eso está bien. No es un error a corregir. El procedimiento completo del gestor está en citas y bibliografía en APA 7 desde Word.

Lo que sí conviene es llevar una tabla propia, fuera del gestor, con el código de cada entrevistado, la fecha y el perfil. Es lo que vas a necesitar para escribir la metodología y para no equivocarte al atribuir una cita.

Que el campo no se pierda entre borradores

El riesgo real de una tesina con entrevistas no es el formato de la cita: es llegar al capítulo de resultados sin recordar de qué entrevista salió cada fragmento. Tesify te arma la estructura del trabajo capítulo por capítulo y mantiene las referencias consistentes mientras escribís, así el aparato bibliográfico y tu material de campo quedan cada uno en su lugar en vez de mezclarse al final.

Podés armar gratis la estructura de tu tesina y dejar preparadas la metodología y los anexos antes de salir al campo.

Preguntas frecuentes

¿Entonces mis entrevistas no aparecen en la bibliografía?

Correcto. Se citan solo en el texto como comunicación personal. Aparecen, y con mucho detalle, en el capítulo metodológico y en los anexos.

¿Cómo cito si el entrevistado es anónimo?

Con un código que declarás en la metodología —E1, E2, D1— y usás de forma consistente en todo el trabajo, acompañado de la fecha. Explicá el criterio de codificación la primera vez que lo usás.

¿Y si el entrevistado autoriza que use su nombre?

Podés usarlo, con inicial y apellido en la cita de comunicación personal. Guardá la autorización por escrito: es parte de tu documentación de campo, sobre todo si la persona ocupa un cargo público.

¿Puedo citar una conversación de mensajería?

Sí, como comunicación personal, con fecha exacta. Si el intercambio es largo o central para tu argumento, conviene además guardar la constancia y mencionarlo en los anexos.

¿Y las clases de mis profesores?

Una clase no grabada ni publicada es comunicación personal. Si el material está subido al campus virtual y tus lectores tienen acceso, se cita como documento en línea con su vía de acceso.

¿Cuántas entrevistas necesito para una tesina?

No hay un número fijo: depende del diseño y del criterio de saturación que declares. Lo que sí tenés que poder justificar es el criterio, no la cantidad. Documentá cuándo dejaste de sumar casos y por qué.