Una tesina de Trabajo Social en Argentina se organiza en cinco bloques: introducción y fundamentación del problema; marco teórico armado por categorías conceptuales; marco metodológico, casi siempre cualitativo; uno o dos capítulos de análisis ordenados por categorías y no por pregunta; y conclusiones que recuperan hallazgos para la intervención profesional. La extensión habitual va de 60 a 120 páginas.
Eso es la respuesta corta. Lo que sigue es lo que esa estructura significa en la práctica, por qué en Trabajo Social funciona distinto que en otras carreras y dónde se traban casi todos los trabajos.
Por qué la tesina de Trabajo Social no se estructura como cualquier otra
Hay tres rasgos que la vuelven un género propio y que explican la mayoría de las devoluciones.
El objeto siempre está situado. No investigás «la violencia de género»: investigás las estrategias de intervención de un equipo de un servicio local de protección de derechos de un municipio del conurbano bonaerense, en un período determinado. La tradición de la disciplina en la UBA, en la Facultad de Trabajo Social de la UNLP, en la UNC, en la UNER y en la UNR exige ese anclaje territorial e histórico. Un objeto abstracto no se aprueba.
La relación entre investigación e intervención es parte del trabajo. A diferencia de otras disciplinas, acá no se espera que seas un observador externo: se espera que expliques desde qué lugar mirás, qué relación tenés con el campo y cómo eso afecta lo que ves. La implicación no se oculta, se declara y se analiza.
Las categorías teóricas son estructurantes. El marco teórico no es un repaso de autores: es la construcción de las tres o cuatro categorías con las que después vas a leer tus datos. Si tus categorías teóricas y tus categorías de análisis no coinciden, la tesina se parte al medio.
La estructura, capítulo por capítulo
Introducción y fundamentación
Entre 8 y 15 páginas. Tiene que responder cuatro cosas con claridad: cuál es el problema, por qué es un problema para el Trabajo Social (y no solo para la sociología o la psicología), qué se sabe ya sobre él y qué te proponés vos.
La fundamentación en Trabajo Social tiene una exigencia específica: hay que sostener la relevancia para la intervención profesional. No alcanza con que el tema sea interesante o socialmente urgente; tenés que mostrar qué le aporta a la práctica de la disciplina. Es el párrafo que más se reescribe y el que más peso tiene en la evaluación del plan de tesis.
Acá van también los objetivos —uno general, dos a cuatro específicos—, formulados con verbos que se puedan cumplir y verificar. «Reflexionar sobre» no es un objetivo verificable; «caracterizar», «identificar», «analizar» y «reconstruir» sí lo son. La mecánica está desarrollada en la guía para formular los objetivos de investigación.
Marco teórico: se arma por categorías, no por autores
Entre 20 y 35 páginas, y es el capítulo donde más gente se pierde. El error clásico es escribirlo como una galería: un apartado para Bourdieu, otro para Castel, otro para Fraser. Eso es un fichero de lecturas, no un marco teórico.
La forma correcta es al revés: definís las tres o cuatro categorías que necesitás para pensar tu problema —por ejemplo, cuestión social, políticas sociales, territorio, sujetos de derecho, trayectorias— y dentro de cada una discutís qué dicen los autores, dónde coinciden y dónde no, y con cuál te quedás y por qué.
Esa última parte es la que casi nunca aparece y la que el jurado busca: tomar posición. «Se adopta la noción de X de tal autor porque permite dar cuenta de tal dimensión de nuestro problema, a diferencia de la de tal otro, que resulta insuficiente para Y.» Con eso ya estás argumentando y no resumiendo. Si necesitás el procedimiento general, está en cómo hacer el marco teórico de una tesina paso a paso; para pasar de la pila de lecturas a un texto que discute, la herramienta concreta es la matriz de literatura.
Un apartado que en Trabajo Social conviene incluir y que suma mucho: el marco normativo. Si trabajás sobre niñez, la Ley 26.061; sobre violencia por motivos de género, la Ley 26.485; sobre salud mental, la Ley 26.657; más la normativa provincial y las resoluciones locales que efectivamente regulan la intervención que estudiás. La forma exacta de citarlas está en la guía para citar leyes, decretos y fallos argentinos en APA 7.
Marco metodológico
Entre 8 y 15 páginas. La enorme mayoría de las tesinas de Trabajo Social son cualitativas, y el diseño típico es un estudio de caso con entrevistas semiestructuradas, a veces combinado con observación y análisis documental.
Lo que tiene que estar, sí o sí:
- Perspectiva y tipo de diseño, nombrado y justificado.
- Unidad de análisis: quién o qué se estudia, delimitado en espacio y tiempo.
- Criterios de selección de los participantes y por qué esos y no otros. En Trabajo Social suele ser muestreo intencional o por bola de nieve, y ambos son perfectamente defendibles cuando están justificados.
- Técnicas de recolección y el guion de entrevista, que va completo al anexo.
- Estrategia de análisis: cómo vas a codificar, con qué criterio construís las categorías, si son emergentes o previas.
- Consideraciones éticas, que en esta carrera son especialmente sensibles.
Sobre la cantidad de entrevistas, la pregunta que todo el mundo hace: no hay número reglamentario, hay saturación justificada, y el criterio para argumentarla está en cuántas entrevistas necesito para mi tesina. Como referencia práctica, entre diez y dieciocho entrevistas bien trabajadas es lo habitual en una tesina de grado.
Y una advertencia importante: si tus entrevistados son personas en situación de vulnerabilidad —usuarios de un servicio, personas privadas de libertad, niños, niñas y adolescentes—, el resguardo es mucho más exigente. Consentimiento informado en lenguaje accesible, anonimización real (no solo cambiar el nombre: también el barrio, la institución y cualquier dato que permita reconstruir la identidad) y previsión sobre qué hacer si emerge una situación de riesgo durante la entrevista. Todo eso se resuelve antes de salir al campo, con el modelo de consentimiento informado ya armado, y en muchas facultades requiere paso por comité de ética.
Capítulos de análisis: el corazón de la tesina
Entre 25 y 45 páginas, en uno o dos capítulos. Y acá está el error estructural más frecuente de toda la carrera: organizar el análisis por pregunta de entrevista o por entrevistado.
«Lo que dijo la entrevistada 1», «lo que dijo la entrevistada 2» no es análisis: es transcripción ordenada. El capítulo se organiza por categorías y subcategorías, y dentro de cada una aparecen las voces de distintos participantes, contrastadas entre sí y puestas en diálogo con el marco teórico.
La estructura que funciona para cada apartado es una secuencia de tres movimientos:
- Enunciado analítico: qué encontraste, dicho por vos, en una o dos oraciones.
- Evidencia: la cita textual del entrevistado, identificada con código y no con nombre («E4, trabajadora social, servicio local, 2025»), en párrafo aparte si supera las cuarenta palabras.
- Elaboración: qué muestra esa cita, cómo se relaciona con lo que dijeron otros y qué dice el marco teórico al respecto.
Si un apartado tiene solo citas encadenadas sin el primer y el tercer movimiento, está incompleto. El procedimiento completo de codificación —de la transcripción a las categorías— está en el análisis temático paso a paso, y la demostración de rigor que se te va a pedir, en criterios de rigor en investigación cualitativa.
Conclusiones y recuperación para la intervención
Entre 6 y 12 páginas. Además de lo que lleva cualquier conclusión —respuesta a los objetivos, aportes, limitaciones, líneas futuras—, la tesina de Trabajo Social tiene un componente propio que el jurado espera: qué implica todo esto para la intervención profesional.
No es un listado de recomendaciones de política pública escrito desde afuera. Es señalar qué tensiones, qué condiciones institucionales o qué desafíos para el ejercicio profesional se desprenden de lo que encontraste. Es el capítulo que le da sentido a la fundamentación que escribiste al principio y el que cierra el círculo del trabajo.
Los tres errores que más devoluciones generan
- Marco teórico y análisis desconectados. Categorías teóricas que nunca reaparecen en el análisis, y categorías de análisis que salieron de la nada. Prueba rápida: hacé una lista de las categorías de cada capítulo y compará. Si no se superponen, hay que reescribir uno de los dos.
- Denuncia en lugar de análisis. El compromiso con la problemática es constitutivo de la disciplina, pero la tesina evalúa capacidad analítica. La indignación se transforma en análisis cuando se apoya en datos y en categorías, no cuando se enuncia con adjetivos.
- Objeto demasiado grande. «Las políticas sociales en Argentina» no es un objeto de tesina. Recortá por institución, por territorio, por período y por actor. Los tres recortes que convierten un tema amplio en uno viable están explicados en la guía de temas de tesina por carrera.
¿Y la sistematización de experiencias?
Varias carreras aceptan, además de la investigación clásica, la sistematización de la práctica como modalidad de trabajo final: reconstruir e interpretar críticamente una experiencia de intervención en la que participaste, habitualmente durante las prácticas pre-profesionales.
Es una opción legítima y a veces mucho más viable, pero tiene su propia estructura —reconstrucción ordenada de la experiencia, ejes de sistematización, interpretación crítica, aprendizajes— y su propia exigencia de rigor. Lo que no es: un relato de lo que hiciste. Antes de decidirte, confirmá que tu reglamento la admite; las diferencias formales entre modalidades están en tesina, tesis de licenciatura y trabajo final, y para encontrar el reglamento que te rige, acá está cómo ubicarlo y qué mirar.
Si ya tenés las entrevistas y no arranca la escritura
Es el punto exacto donde se cuelgan las tesinas de Trabajo Social: veinte horas de audio, cuadernos llenos de notas y ni un capítulo escrito. La salida no es leer más: es empezar a escribir el análisis sobre una estructura de categorías ya definida.
Con Tesify podés armar la estructura de tu tesina de Trabajo Social y escribir capítulo por capítulo, con las referencias en APA 7 ordenadas desde el principio. Las categorías, la posición teórica y la lectura de tu campo son tuyas —eso no se delega—, pero el bloqueo frente a la hoja en blanco deja de ser el obstáculo. Se arranca con el plan gratuito.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas tiene que tener una tesina de Trabajo Social?
Lo habitual en Argentina es entre 60 y 120 páginas sin contar anexos, con variaciones importantes según la facultad. Algunos reglamentos fijan un mínimo y un máximo explícitos y otros no dicen nada. Consultá el reglamento de tu carrera antes de calcular, porque entregar la mitad del mínimo exigido es motivo de devolución formal aunque el contenido sea bueno.
¿Puedo escribir la tesina en primera persona?
En Trabajo Social es bastante más aceptado que en otras disciplinas, sobre todo cuando la implicación del investigador con el campo forma parte del análisis. Aun así, depende de tu cátedra y de tu director/a: preguntá antes de escribir cien páginas. Lo que no se admite en ningún caso es alternar entre primera persona, plural y forma impersonal dentro del mismo trabajo.
¿Puedo investigar la institución donde hice mis prácticas?
Sí, y es muy frecuente porque el acceso al campo ya está construido. Necesitás autorización institucional escrita y tenés que declarar tu doble rol en el capítulo metodológico. Ese vínculo previo es a la vez tu mayor fortaleza —accedés a lo que un extraño no vería— y tu principal riesgo de sesgo, así que analizalo explícitamente en lugar de silenciarlo.
¿Las citas de entrevistas van entre comillas o en párrafo aparte?
El criterio de APA 7 es por extensión: hasta cuarenta palabras, entre comillas dentro del párrafo; más de cuarenta, en bloque aparte con sangría y sin comillas. En ambos casos identificá al hablante con un código que preserve el anonimato y aclará en el capítulo metodológico qué significa ese código.
¿Es obligatorio que la tesina de Trabajo Social sea cualitativa?
No. Es lo predominante por afinidad con el objeto, pero hay tesinas cuantitativas —análisis de bases de datos de programas sociales, encuestas a población usuaria— y mixtas perfectamente válidas. El diseño se elige por la pregunta, no por la tradición de la carrera. Si tu pregunta es sobre magnitud o distribución de un fenómeno, un diseño cuantitativo es el correcto.
